El presidente de AFARTE (Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica), Federico Hellemeyer, hizo su evaluación del decreto de prórroga y se mostró conforme con el mismo, manifestando que “es un cambio en el horizonte que nos permite proyectar en el mediano y largo plazo”, aunque aclaró que no habían podido tener acceso durante todo el transcurso de las negociaciones entre el Gobierno Provincial y el Nacional de los detalles que se conocieron con la publicación del Decreto.


AFARTE está conforme y sin críticas

AFARTE, que nuclea a las empresas electrónicas, se mostró conforme y sin críticas respecto a la prorroga del subrégimen industrial por 15 años.

La postura de AFARTE marcó una diferencia con la posición del propio Gobierno provincial, de la CAFIN y de referentes de la oposición. No hubo críticas al contenido de los dos decretos publicados el sábado: uno referido a la prórroga por 15 años del subrégimen industrial, y otro que dispone la creación de un fondo con aportes de las empresas radicadas al amparo del subrégimen de promoción.

Federico Hellemeyer afirmó que el aporte del 15% a ese fondo “estaba dentro de lo previsto”, contra la calificación de “confiscatorio” que le dio CAFIN; y destacó el cambio en el horizonte con estos 15 años prorrogables por igual período, si bien la expectativa era “la equiparación con Manaos” hasta el 2073.

Por FM Master’s separó por un lado el decreto de prórroga publicado en el boletín oficial el sábado pasado, del decreto de necesidad y urgencia que crea el FAMPF fueguino, que es “el Fondo de Ampliación de la Matriz Productiva Fueguina, por el cual las empresas deben hacer un aporte del 15% del crédito fiscal del IVA, que es un equivalente al 3.15% de la facturación de lo producido, porque es el 15% sobre el 21% del IVA. Al día siguiente de la publicación de la norma entró en vigencia y hay seis meses, hasta el 25 de abril de 2022, para que las empresas adhieran al subrégimen prorrogado.

En caso de adherir, a partir del ejercicio fiscal 2022 se empieza a tributar el aporte. De no adherir, continúan los beneficios fiscales hasta el 31 de diciembre de 2023 y no se tributa al fondo”, explicó. Si bien se hablaba de entre un 3 y un 5% de aporte y terminó en un 15%, Hellemeyer aseguró que el porcentaje “estaba dentro de lo previsto”, porque equivale al 3.15% de la facturación, a diferencia de la postura de CAFIN que, sumando Ingresos Brutos y la tasa de verificación de procesos productivos lo consideró “confiscatorio”.

Tampoco cuestionó que, habiendo un modelo de subrégimen vigente hasta 2023 se exija desde el año próximo el aporte al fondo para el nuevo modelo que recién entrará en vigencia el 1° de enero de 2024, siendo uno de los aspectos cuya legalidad había cuestionado CAFIN.

La norma es muy compleja y todavía la estamos estudiando. Hay un porcentaje del aporte que se puede aplicar a inversión en infraestructura y existe la posibilidad de volcar parte de ese aporte a inversiones de las empresas en actividades de diversificación señaladas en el decreto. Quizás se puedan hacer valer esas inversiones hasta un determinado porcentaje pero es una norma compleja y hay que terminarla de entender bien. Todavía estamos en ese proceso”, se excusó.

Los 15 años prorrogables

En cuanto a la cantidad de años de prórroga, aclaró que no son 30 como señalaron algunas autoridades, sino 15 años, porque “la prórroga por otros 15 años no es tan automática. Hay que hacer una evaluación a los 12 años y por eso es importante estudiar bien la norma para entender bien cómo se haría esa prórroga. Por supuesto nosotros teníamos expectativa de equipararnos con la zona franca de Manaos, que eran 50 años. Eso no se obtuvo pero, asumiendo que son 15 más 15 años, es un cambio en el horizonte lo suficientemente importante respecto de lo que teníamos, que nos permite proyectar la actividad en el mediano y largo plazo. Es una buena noticia para la industria electrónica porque el panorama se reducía a menos de 30 meses”, contrastó.

“Esperemos que signifique la posibilidad de que se lleve adelante la diversificación productiva, porque cuanto más diversificada esté la economía fueguina, mejor va a ser para todos”, manifestó. Remarcó que “era importante la equiparación con Manaos, porque existe una unión aduanera como el Mercosur, por la cual los productos pueden venir de Brasil con arancel cero e ir de Argentina con arancel cero. En Brasil y Argentina hay un régimen promocional para la fabricación electrónica y pareciera una obviedad que ambos regímenes debieran estar equiparados. Donde uno desaparece, el otro provee de esos productos. Si no existiera Tierra del Fuego, los celulares, los televisores, los acondicionadores de aire, los hornos microondas y la electrónica autopartista vendría de Manaos, que tiene los mismos beneficios fiscales en un régimen fiscal muy similar al de la provincia”, planteó.

“Ellos tienen su régimen hasta el 2073, nosotros lo teníamos hasta el 2023. La zona franca Manaos se estableció en 1967, la ley 19640 se sancionó en 1972 y la electrónica recién llegó a fines de los 70′. De todos modos la equiparación no es el único disparador de la extensión de la prórroga transcurridos los 12 años. Seguramente habrá otros disparadores que se tendrán en cuenta a la hora de evaluar si se prorroga por otros 15 años más”, indicó.

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