El Juzgado de Ejecución de Sentencias estableció que en agosto de 2023 vencen las reglas de conducta que debe cumplir el reconocido abogado Félix Santamaría, quien fue condenado a la pena de 3 años de prisión en suspenso e inhabilitación absoluta perpetua por el delito de peculado reiterado (ocho hechos), cometido cuando era administrador de la caja de previsión social de la provincia.


Condena por peculado reiterado al abogado Santamaria

Los hechos por los que fue llevado a juicio fueron cometidos entre los meses de agosto y diciembre del año 2001, cuando fue designado por el entonces gobernador Carlos Manfredotti a cargo del organismo previsional que luego se transformó en el megainstituto IPAUSS.

De acuerdo al cómputo realizado por el juez de Ejecución de Sentencia, Manuel Isidoro López, el 6 de agosto de 2023 vence el plazo de las reglas que se le impusieron al abogado que son las de comunicar a ese Tribunal todo cambio de residencia que efectuare; y someterse al cuidado del Patronato de Presos y Liberados de la provincia.

Antecedentes del hecho

El abogado Félix Santamaría, en ejercicio de la profesión, había actuado a favor de Julio del Carmen Ovando Pérez en un reclamo para que se le reconozcan en su jubilación los importes correspondientes a horas extras, labor que terminó con un resultado negativo al interés del peticionante.

Sin embargo, después que en enero de 2000 Santamaría asumió como funcionario del Instituto Previsional; en fecha 9 de mayo de 2001 Ovando Pérez se presentó con el patrocinio del doctor Daniel Plomer, abogado que compartía el estudio jurídico de Santamaría, planteando la misma cuestión aunque, esta vez, el reclamo fue favorablemente acogido el 16 de agosto de 2001.

Santamaría, en su calidad de administrador General, autorizó entre los meses de agosto y diciembre el pago de varios anticipos a cuenta de la liquidación de horas extras, por un total de 148 mil 700 pesos, sin una norma que lo facultara expresamente a disponer de esos recursos en calidad de anticipos por retroactivos y excediéndose de un modo manifiesto de la suma que debía abonarse; ocasionando un perjuicio patrimonial superior a los 120 mil pesos y beneficiando indebidamente al particular; señala la sentencia que fue confirmada por el Superior Tribunal de Justicia.

En la causa se pudo establecer que Ovando Pérez fue beneficiado directamente por los anticipos y percibió más de 200 mil pesos liquidados por el IPAUSS en marzo de 2006. El tesorero del organismo, Carlos Cassino, no observó los anticipos otorgados, encontrándose obligado a hacerlo; y Alberto Arauz, como presidente del instituto, tuvo conocimiento de lo acontecido por Ovando Pérez, omitiendo formular denuncia alguna. Pérez declaró que, de acuerdo a lo pactado con su anterior letrado (el abogado Raúl Paderne), el abogado Santamaría le respetó el porcentaje de honorarios en caso de ganar el juicio.

Esto, vinculado con la intervención anterior de este letrado. Luego, habló con el socio de Santamaría, el abogado Plomer, quien se ofreció a llevar adelante su caso, logrando un resultado favorable a su petición en un lapso aproximado de 60 días. Ovando Pérez dijo que luego del resultado favorable “… se dirigió a ver a Plomer para hacer efectivo el pago de los honorarios haciéndole saber éste que esto debía hacerlo efectivo con el abogado Santamaría, porque era quien llevó primero el caso, efectuando en consecuencia los pagos a tal profesional, no sabiendo si el mismo le dio el dinero a su socio Plomer”.

Respecto del procedimiento de pago, aclaró el testigo que cada vez que recibía el adelanto se apersonaba en su domicilio el secretario de Santamaría (Jorge Vargas), a quien le abonaba el dinero, destacando que iba a ver a Santamaría para reclamarle el pago total y éste le decía que no podía pagarle de una sola vez todo lo adeudado y que lo mejor era el procedimiento del anticipo, siendo el mismo letrado el que le confeccionaba la nota solicitándolo y luego a los días concurría para retirarlo.

“Además en otros pasajes de su declaración Ovando Pérez destacó que a medida que empezó a percibir los adelantos se daba cuenta que gran parte del dinero quedaba en manos de Santamaría, planteando el desacuerdo por el alto porcentaje que le cobraba, además de haberlo percibido cuando a su criterio no había hecho nada, siendo en cambio el abogado Plomer quien resultó vencedor en el planteo administrativo”.

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