Se trata de Nahuel Nicolás Acuña, de 28 años, quien cumple funciones como chofer del presidente del Superior Tribunal de Justicia. Guiaba un auto oficial cuando en la madrugada del 9 de mayo se topó con un control policial, rozó a un efectivo y escapó. Lo encontraron en la puerta del domicilio del magistrado. Lo procesaron por “resistencia a la autoridad”.


Procesaron al chofer del Juez Sagastume

Procesaron al chofer del Juez Sagastume, que huyó de un control policial y embistió levemente a un policía con un auto de la Justicia provincial en Ushuaia.

El chofer del presidente del Superior Tribunal de Justicia (STJ) Gonzalo Sagastume fue procesado por el delito de “resistencia a la autoridad” como consecuencia del incidente que protagonizó el pasado 9 de mayo, cuando huyó de un control policial en el que fue sorprendido en horas de la madrugada, y tras embestir levemente a uno de los efectivos, escapó hacia el domicilio personal del juez, donde finalmente lo interceptaron.

Fuentes judiciales confirmaron que el auto de procesamiento contra Nahuel Nicolás Acuña, de 28 años, fue dictado por el Juzgado de Instrucción Nº1 de Ushuaia, a cargo del juez Javier De Gamas Soler.

Además, al no haber existido apelaciones, la medida se encuentra firme y las actuaciones se encaminan a un juicio oral y público si en el medio no se hace lugar a una “probation” (o suspensión del juicio a prueba) o no se activa el mecanismo de la mediación, dijeron las fuentes.

Al momento de ser indagado ante el juez De Gamas Soler, el chofer se negó a dar su versión de los hechos, que motivaron una imputación por parte del fiscal Fernando Ballester Bidau.

Acuña guiaba un Toyota Corolla (dominio AB 437 OH) que pertenece al Poder Judicial de la provincia, cuando fue detenido por un control policial en la calle Damiana Fique al 700, el pasado sábado 9 de mayo a las 4 de la madrugada.

Según relató en su momento el jefe de la comisaría Segunda de Ushuaia, comisario Enzo Hoyos, el personal policial estaba en ese momento realizando el secuestro de otro vehículo cuyo conductor se encontraba en estado de ebriedad.

El auto manejado por Acuña se desplazaba “a gran velocidad”, al tomar la calle Damiana Fique se “topó” con el operativo, y finalmente detuvo su marcha detrás del rodado que estaba siendo secuestrado.

“Al requerírsele la documentación del coche, el conductor manifestó no tenerla. Se le pidió entonces que apagara el motor, pero el hombre arrancó de improviso y rozó con uno de los laterales del auto a uno de los efectivos, antes de escapar del lugar”, relató Hoyos.

Los policías dieron aviso por radio a los demás patrulleros que recorrían la ciudad hasta que uno de ellos encontró el Toyota en la puerta del domicilio de Sagastume, en la calle Los Cauquenes 1323 del barrio Andino.

El titular de la Comisaría Segunda sostuvo que Acuña no evidenciaba signos de encontrarse alcoholizado (dijo que estaba lúcido) y también negó que haya existido una persecución para dar con el auto oficial.

“Tras dar aviso al juez penal de turno, el sujeto quedó imputado en una causa por el presunto delito de atentado y residencia a la autoridad. Fue trasladado a la dependencia policial donde le actualizaron el prontuario, lo notificaron de derechos y garantías y posteriormente fue liberado”, señaló Hoyos.

Uno de los interrogantes que abrió el incidente es por qué Acuña no fue sometido a un test de alcoholemia y revisado médicamente en el Hospital, como suele ocurrir en este tipo de casos.

Sin embargo, la policía informó que al no evidenciar signos de ebriedad ni haber sido detenido, la justicia consideró que ese procedimiento no correspondía.

Por otra parte, se cuestionó por qué no fue ordenado el secuestro del auto para la realización de pericias, teniendo en cuenta que había sido embestido un efectivo policial.

Al respecto, Hoyos señaló que por ese entonces no se había acreditado ninguna lesión en el cuerpo del policía afectado, quien recién acudió al Hospital a la mañana siguiente y allí se acreditó que presentaba un “eritema leve”, equivalente a un “enrojecimiento de la piel” en la zona donde se produjo el golpe.

También confirmó que el vehículo fue entregado en el mismo lugar al propio Sagastume, al tratarse de un auto que “estaba registrado a nombre del Poder Judicial”.

Además, las autoridades notificaron del hecho al Juzgado Federal de Primera Instancia, teniendo en cuenta que al momento del incidente regía el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que regulaba el aislamiento social, preventivo y obligatorio en todo el país.

El Poder Judicial informó en un comunicado que como chofer de la institución, Acuña contaba con un permiso especial de circulación durante la cuarentena, aunque no aclaró si ese documento lo habilitada a conducir durante la madrugada.

También comunicó que una vez que se giren las actuaciones a la Secretaría de Superintendencia y Administración del Superior Tribunal de Justicia, la Dirección de Sumarios y Concursos, “iniciará una investigación sumaria para analizar las medidas disciplinarias que podrían recaer sobre el agente”.

De acuerdo a las fuentes consultadas, en el marco de ese sumario administrativo, el agente “fue apartado de la función específica y enviado a cumplir otras funciones” mientras que “al haber una causa penal, quedará sujeto al avance del proceso”, indicaron.

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