Separada de Sony y asociada a BGH, la empresa japonesa VAIO relanzó su portfolio de productos de alta gama en el país. Los precios de notebooks más liviana cotizan en $ 30.000.


0510-sanchez

NEGOCIOS. «No hay atraso tecnológico en Argentina, hay impuestos muy altos», dice Gastón Sánchez. 

Los productos japoneses tienen una simpleza de diseño que atrae. Ya cuando Sony habia hecho propia la marca Vaio, eran de las computadoras más vendidas del mercado. La escisión en la unidad de computadoras, que tuvo lugar en 2014, dejó a Vaio como una marca independiente y con la capacidad de forjar su propio rumbo. En latinoamérica hicieron primero pie en Brasil con la marca positivo y después en Argentina, donde se asociaron también con BGH a través de la empresa, cuyos dueños son Positivo y BGH juntos. Pero en esencia, y como explica Gastón Sánchez, responsable del negocio de Vaio en Argentina, Uruguay y Chile, «funcionamos como un equipo independiente de todos».

-¿Cómo quedó compuesta VAIO después de su separación de Sony hace unos años y cómo funciona en relación a BGH en el país?
-En 2014 hicieron la escisión de la unidad de computadoras y vendieron la parte operativa. Sony todavía tiene una parte del a marca, o séa, sigue teniendo un porcentaje accionario, pero la parte de operaciones se la vendieron a un grupo de inversores. Ellos se focalizaron en Japón y luego salieron a buscar mercados en el extranjero. En cada uno de los países buscaron un partner local, que les de una presencia fuerte en la región y un entendimiento del consumidor local. Primero, fueron a Brasil, donde se asocian a Positivo y, apalancados un poco en lo que hicieron en Brasil, buscaron socio acá. Firmamos el contrato a través de Musfer, cuyos dueños son Positivo de Brasil y BGH de Argentina. El equipo de Musfer y de Vaio es independiente al equipo que hoy maneja BGH, o sea, hay sinergias en lo operativo, pero lo que tiene que ver con calidad, ingeniería de producto, con el cuidado de la marca, se maneja separado del negocio principal de BGH, aunque estemos en el mismo edificio.

-La calidad japonesa es casi una denominación de origen. ¿Importan muchos de sus productos o prefieren fabricación local, como hace BGH con otras marcas en Tierra del Fuego?
-Por ahora la idea es producir un grueso de los modelos en la planta de Informática Fueguina Buenos Aires. No se producen en Tierra del Fuego pero sí son fabricadas en argentina. Pero hay dos modelos que sí vienen fabricados en Japón y que se importan. La decisión de importación o fabricación es una cuestión de escala. Los dos productos importados son de mayor precio y van a tener un volumen inferior. El 95% de lo que vendamos, en cuanto a volumen, va a ser fabricado en Argentina.

-Si bien tienen modelos más baratos, que rondan los $15.000, las computadoras siguen siendo muy caras en Argentina. ¿A qué se puede atribuir este fenómeno, a los altos costos de la fabricación local?
-La dispersión de precios es algo que no pasa solamente en la industria informática. La composición de los precios de computadoras tiene que ver con impuestos, fletes y costos de financiamiento que representan un porcentaje muy alto del precio final de los productos. Es toda una cadena, no solo los costos de la fabricación en sí misma. Tiene que ver con toda la cadena.

-Hay ultrabooks que arañan los $34.000, que es más de US$ 2.000, un precio muy superior al base, que es el de Estados Unidos. Esta diferencia, ¿llega a paralizar a la demanda? ¿Estamos relegados tecnológicamente por los altos precios?
-No creo que tengamos un atraso tecnológico. Y se ve bien en los lanzamientos, que son a escala global. Los procesadores que está lanzando Intel ahora, por ejemplo, son los mismos que se venden en Estados Unidos. Windows 10 se lanzó a escala mundial y cuando lo cambian, lo cambiamos también en todos los países.
Pero por los componentes y el rango de precios, apuntan a un mercado premium, que puede viajar…
Si, apuntamos a un mercado de alta gama, con personas que son exigentes en cuanto al diseño y calidad, que buscan marteriales nobles.

Fuente: Info Technology.

Comentarios