Nick Rose decidió usar a fondo el poco tiempo de vida que le quedaba para encontrar los padres adoptivos adecuados para su hijo Logan, de 4 años.


Nick Rose sabía que iba a morir. El cáncer de huesos había invadido también sus pulmones y tenía poco tiempo de vida por delante, así que se dedicó de lleno a buscar una nueva familia para su hijo de cuatro años, Logan.

Padre e hijo vivían hace tres años en una casa en Paignton, en Devon, Reino Unido, pero el pequeño ya se mudó a vivir con una familia de Torquay, informó el sitio Daily Mail.

Los amigos de Rose comentaron que “era muy querido por todos”, por lo que iniciaron una campaña online para recaudar 3.500 libras para su funeral. El dinero que no se use para la ceremonia será enviado a la nueva familia de Logan para su uniforme de colegio.

Rose se enteró de que tenía cáncer hace nueve meses, cuando notó que tenía un bulto en el cuello. En seguida empezó quimioterapia pero tuvieron que interrumpir el tratamiento porque se le infectó el tumor. El hombre murió el martes pasado a los 40 años.

Fuente: Minuto Uno.

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