Científicos de la Universidad de Hawai descubrieron genes de la enfermedad en niños a partir de tres años y es considerado un gran avance para conducir a un tratamiento eficaz del trastorno neurodegenerativo.


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La enfermedad de Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa de causa desconocida que se manifiesta como deterioro cognitivo y trastornos conductuales. Aparece con mayor frecuencia en personas mayores, pero los primeros signos podrían avisar desde la infancia.

Un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de Hawai, en Honolulu, y publicado en la revista Neurology ha descubierto que genes relacionados con el Alzheimer pueden alterar el desarrollo cerebral en niños de tres años.

La clave, el gen E4

Los investigadores han analizado a 1.187 niños de 3 a 20 años a los que se les hicieron pruebas genéticas, escáneres cerebrales y pruebas de sus habilidades de pensamiento y memoria.

Se sabe que las personas portadoras de la variante épsilon 4 (E4) del gen de la apolipoproteína-E (APOE) son más propensas a desarrollar Alzheimer. Todos poseemos una copia de estos genes de cada uno de nuestros progenitores, de manera que se pueden encontrar hasta seis variables de este gen: E2E2, E3E3, E4E4, E2E3, E2E4 y E3E4.

Los científicos descubrieron que los niños que poseían el gen E4 son más propensos a desarrollar la enfermedad de Alzheimer que aquellos con las otras dos variantes del gen, épsilon 2 (E2) y 3 (E3).

Los niños portadores del genotipo E2E4 tenían un hipocampo, un área del cerebro relacionada con la memoria, hasta un 5% más pequeño que el de los demás. Y los niños menores de ocho años con la combinación E4E4 mostraron signos de debilidad en la zona del hipocampo.

Según la neurocientífica Linda Chang, de la Universidad de Hawai, y autora del estudio, dice que “el estudio de estos genes en niños pequeños puede, en última instancia, darnos los primeros indicios de que pueden estar en riesgo de padecer demencia en el futuro. Incluso puede ayudar a desarrollar maneras de prevenir la aparición de la enfermedad o retrasar el inicio”.

No quieren que se tomen interpretaciones precipitadas, ya que el estudio tiene sus limitaciones (las pruebas fueron realizadas en un momento puntual y la muestra de niños con genotipo E2E4 era muy pequeña). De todas formas, es un avance que podría conducir en un futuro a un tratamiento eficaz para el Alzheimer o, al menos, que ayude a establecer algunas medidas preventivas.

Fuente: Bebes y Más.

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