Amplio triunfo del partido peronista Unión por Córdoba que venció a su rival electoral por 14 puntos con los que recuperaron la intendencia en la segunda ciudad más importante de la provincia.


El festejo quedó del otro lado de Macri, encabezado por el gobernador Juan Schiaretti y su antecesor José Manuel De la Sota, hombre fuerte del peronismo cordobés y radicado en Río Cuarto, quien en el balotaje llamó a votar por Macri y no por Scioli.

Una vez sellado el resultado, el Gobierno volvió sobre sus pasos y buscó interpretar la derrota en clave local, con el objetivo de superar el mal trago lo antes posible. El peronismo había municipalizado la campaña desde el inicio. Más allá del acuerdo con Macri en ese sentido, la gestión del intendente radical saliente Juan Jure acumulaba un amplio rechazo y eligieron como eslogan “Juntos por el verdadero cambio”, para a la vez disputar ese término a Cambiemos. La estrategia apuntó también a “desperonizar” los actos -sin bombos ni la marcha- para atraer a los votantes radicales. La UCR venía gobernando la ciudad con una sola excepción desde la democracia, un período de Alberto Cantero. El cotillón reapareció anoche durante los festejos en el gimnasio del club Estudiantes, casi como un desahogo.

El resultado casi no tuvo suspenso: desde el mediodía los datos eran favorables a Unión por Córdoba. El panorama que recibieron Peña y Frigerio desde la tarde descartaron rápido que Macri o integrantes del Gabinete viajaran a esta ciudad. Cerca de las 20, Yuni reconoció la derrota. El escenario de triunfo fue aprovechado por De la Sota, que lo presentó como un “plebiscito” de la gestión de Schiaretti y envió un mensaje para la interna del PJ: “Demostramos que hay un peronismo que no necesita hacer daño para ganar elecciones”, dijo Schiaretti.

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