Según un informe de la consultora Ecolatina, la recuperación salarial alcanzaría su pico entre julio y septiembre cuando estén cerradas la mayor parte de las paritarias.


El pico de la mejora de salario real se dará entre julio y septiembre de este año, en los meses previos a las elecciones.

“Con buena parte de las paritarias cerradas, es posible trazar la evolución del salario formal de los trabajadores. Si a esto le sumamos nuestra proyección de inflación, podemos inferir que este año el poder adquisitivo aumentaría en promedio 2%, es decir por debajo de la recomposición de 2013 y 2015”, señalaron desde Ecolatina.

Según el estudio de la consultora, en 2016, la aceleración de la inflación produjo una caída del 5,5% del salario formal.

Durante el 2017 se logró reducir la nominalidad de los aumentos salariales, pero “si bien estos se ubicaron lejos de la banda superior de la meta de inflación establecida por el Banco Central (+17% anual), y de la intención inicial del Ejecutivo (+18% anual), también es cierto que los aumentos registrados (entre 20%-25%) son considerablemente menores a los del año pasado (30%-35%)”.

El pico de la mejora de salario real se dará entre julio y septiembre de este año (+4,3% en relación al trimestre anterior), en los meses previos a las elecciones de mitad de término.

Ecolatina consideró que en la medida en que los aumentos otorgados vayan terminándose, las mejoras se irán diluyendo sobre el cierre del año y si el Gobierno aplica incrementos en tarifas de servicios públicos tras las elecciones, el salario real finalizaría apenas por encima del nivel de fines de 2016.

“A pesar de que la mejora del salario será acotada en 2017, el Gobierno ha logrado morigerar el alza de precios y salarios, lo que es un logro en materia de expectativas inflacionarias”, destacó.

La consultora evaluó que si en los próximos dos años esta tendencia se repite, el salario real podrá crecer lento, pero la reducción de la inflación sería más rápida ayudando a los sectores de menor poder adquisitivo, dado que el “impuesto inflacionario” afecta más a lo que menos tienen.

“Sin embargo, para que la apuesta sea fructífera en el mediano plazo, primero hay que desactivar el riesgo que trae aparejada las cláusulas gatillo firmadas: si la variación de los precios supera los valores acordados, habrá reapertura de paritarias y/o indexación automática, afectando sensiblemente la estrategia oficial de desinflación”, puntualizaron desde la institución.

Fuente: Telam.

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