Desde el Gobierno de Tierra del Fuego se comenzó con el entrecruzamiento de datos para corroborar con ANSES, AREF, AFIP, si las familias que solicitan el módulo alimentario mensual están en condiciones de vulnerabilidad o simplemente lo piden para recibir de forma gratuita una ayuda, aunque tienen medios económicos suficientes para sostenerse. Lo mismo sucedió con los REDSOL, donde se descubrió que había beneficiarios que cobraran $300 mil pesos y pedían la ayuda económica al estado provincial.


Bajas en el padrón de entrega de módulos alimentarios

A raíz de este entrecruzamiento de datos, durante la entrega mensual de los módulos alimentarios otorgados por el Ministerio de Educación, se dio la situación de que muchas familias se enteraron que fueron dados de baja del registro del mismo.

Cabe recordar que desde el inicio de la cuarentena a causa de la pandemia por COVID-19, el Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de la provincia, viene realizando la entrega de Módulos Alimentarios a estudiantes beneficiarios de Comedores Escolares de todas las instituciones públicas de la provincia, organizado conjuntamente con los equipos técnicos de cada una de las instituciones, con el fin de abarcar a cada una de las familias que más lo necesitan.

La Subsecretaria de Zona Sur, Elida Recchi, reveló que el motivo por el cual a muchas familias no se les otorgaron los bolsones con productos alimentarios, que van desde frutas y verduras, pollo y alimentos secos como arroz, fideos y polenta.

“Al comienzo de las clases este año, se hizo el reempadronamiento, donde muchas familias se inscribieron mediante un link. De ese listado, el equipo de trabajadores sociales pudo evaluar la situación socioeconómica de cada familia y allí confirman el listado de quienes pueden acceder al módulo este año”, explicó.

También ocurrió que “muchas familias reclamaban el módulo, pero no habían brindado la información requerida por las trabajadoras sociales porque a diferencia del año pasado, las familias que lo solicitaban, automáticamente se incorporaban al beneficio, mientras que actualmente, al abrirse la cuestión de trabajos informales, hubo una apertura en la economía, se pudo hacer una evaluación, se mandaron los datos y hubo una baja en el padrón. Entonces esta última entrega se hizo siguiendo ese listado”.

A partir de la situación de esta semana, el personal de Comedores Escolares tomó los reclamos a través de la institución educativa quien tiene la información de la familia, esta área transmitirá esa información y esta semana se dará algún tipo de respuesta. Puede haber sucedido que los grupos familiares no alcanzaron a empadronarse u otras que si lo hicieron y la trabajadora social no pudo confirmarles que quedaron excluidos, o tal vez, las familias no entregaron la documentación para confirmar que desean sostener el beneficio. O algún error involuntario de alguna institución de no cargar los datos.

“La necesidad es un parámetro para la entrega efectiva, pero esta constituye una asistencia de los comedores escolares para los estudiantes que por determinadas situaciones no tienen garantizado el almuerzo en su casa y en esto tiene que ver la condición económica”, explicó la funcionaria y agregó que “hay familias que cuentan con empleos y tienen la posibilidad de poner un plato de comida en la mesa; asimismo el módulo es una ayuda y el foco principal es la asistencia a esa familia sin trabajo formal o ingresos inestables de ese alumno. Para una asistencia a un sector vulnerable y más general viene la secretaria de Desarrollo Humano y quien debe intervenir en esos casos y la de los Comedores es acercar un almuerzo a quien no lo tenga en su casa atendiendo al estudiante matriculado en el sistema educativo”.

Por último, recomendó a las familias que hayan tenido este problema “a que se acerquen a la escuela, plantear la situación, y se verá si se le brinda la ayuda”.

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