A tres semanas de que se dictó la nueva fase de cuarentena obligatoria por el rebrote del Coronavirus en Río Grande, desde hoy las empresas del rubro electrónico y textil retomaron la actividad. En el primer caso lo hicieron al 50% de su capacidad instalada y en el segundo rubro al 80%. Alrededor de 5 mil trabajadores retomaron la actividad. Además se autorizó el retorno de otras actividades. En Ushuaia y Tolhuin se amplió el horario de funcionamientos de comercios y locales gastronómicos.


La industria vuelve a funcionar en Río Grande

Tras 23 días, la industria volvió a retomar sus actividades en Río Grande.

Tras 23 días de aislamiento social obligatorio, debido al rebrote del COVID-19 que disparó la cantidad de personas contagiadas en Río Grande, el pleno de la actividad industrial volvió a la normalidad a partir de este lunes, lo que implicó una movilización de casi 5 mil operarios, entre electrónicas y textiles. Se abre así una nueva etapa donde será clave la responsabilidad individual frente a la pandemia.

Cabe recordar que en mayo las fábricas habían regresado a la producción, luego de la cuarentena estricta que fue establecida el 16 de marzo, cuando se registraron los primeros casos de Coronavirus en la provincia y en el país. La actividad se debió interrumpir a fines de julio, cuando en Río Grande surgió un rebrote que obligó a establecer una cuarentena de 72 horas primero, que luego se extendió por tres semanas.

Desde hace unos siete días, se permitió que las autopartistas sean las únicas fábricas del rubro electrónica que puedan retomar sus tareas. Ahora se permite que las demás empresas lo hagan siguiendo el estricto protocolo establecido por el Comité de Operaciones de Emergencia (COE).

De acuerdo a lo que permiten las autoridades sanitarias y que fueron establecidas como exigencia por el Ministerio de la Producción, las electrónicas deberán ocupar solo un 50% de su capacidad instaladas, en tanto que para las textiles es mucho más flexible y se eleva esa posibilidad a un 80%. Esto teniendo en cuenta las características en la elaboración de productos y frente la exigencia de respetar el distanciamiento social.

En cuanto al transporte de personal, se permitirá que los colectivos que contraten las empresas sólo deberán estar ocupadas en un 50%. Por ello, se aconseja a la gente concurrir con movilidad propia, ya sea en su propio vehículo o en la contratación de taxis o remises.

Respecto a los turnos de trabajo, los mismos pueden ser de 8 horas, pero descontando dentro de ese horario un tiempo mínimo de 15 minutos para permitir el desalojo de los operarios de un turno respecto al otro que sigue, de manera que se eviten contactos. Además, se deberá proceder a la desinfección de las instalaciones entre el recambio de uno y otro turno.

Al igual que sucedía cuando se retomó la actividad anterior, en mayo pasado y hasta que se dispuso la nueva cuarentena obligatoria, en las fábricas no funcionarán los comedores, por lo tanto se dispondrá de una vianda que será entregada a los trabajadores al final de cada turno.

Cada empresa está obligada a informar al Ministerio de Producción la cantidad de personal afectado por planta, espacio productivo y por turno. Lo mismo deberá hacer respecto a la cantidad de líneas de producción ocupadas y desocupadas en cada turno.

Las líneas de producción deberán mantener las barreras físicas, para evitar todo contacto entre persona y persona. Además se deberá seguir previendo la entrega de elementos sanitizantes en cada sector de trabajo.

Respecto al pedido que hizo la Unión Obrera Metalúrgica de someter a un hisopado al personal de todas las fábricas, desde el COE no consideraron procedente obligar a la patronal a hacerlo y dejaron que esa medida se implemente siempre y cuando exista un acuerdo entre el gremio y la patronal.

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