El juez Cesari Hernández comandó ayer la comitiva de policías y forenses que rescató el esqueleto humano encontrado el domingo en inmediaciones del Cerro Michi. Realizarán muestras de ADN para verificar si se trata de Carlos Nicolás Duarte Luna.


El juez de instrucción Daniel cesari Hernández confirmó ayer que los restos humanos pertenecen a una persona adulta y joven

El juez de instrucción Daniel cesari Hernández confirmó ayer que los restos humanos pertenecen a una persona “adulta y joven”.

El juez de instrucción 1 de Río Grande, Daniel Cesari Hernández, confirmó ayer que los restos humanos encontrados el domingo en inmediaciones del Cerro Michi, a 14 kilómetros de Tolhuin, pertenecen a una “persona adulta y joven”, aunque todavía no se sabe si se trata de Carlos Nicolás Duarte Luna, el joven desaparecido desde hace seis meses.

Un equipo de 26 personas comandado por el magistrado e integrado por policías, forenses y miembros de Defensa Civil trabajó más de seis horas para rescatar el cuerpo y trasladarlo desde el lugar hasta la Morgue Judicial del Distrito Judicial Norte.

Cesari Hernández precisó que también se halló ropa que será examinada y anticipó la extracción de material genético para estudios de ADN que se compararán con las muestras que se tomarán a los padres y hermanos del joven extraviado, quienes están presentes en Tolhuin.

El cuerpo en avanzado estado de descomposición fue encontrado de manera circunstancial por tres motociclistas que recorrían la zona como parte de un entrenamiento para una competencia deportiva.

De inmediato, el hallazgo fue relacionado con Duarte Luna, el joven de 29 años oriundo de Buenos Aires, pero residente en el municipio de Tolhuin desde comienzos de año, a quien vieron por última vez cuando salió de la cabaña donde vivía para realizar una caminata, en compañía de varios perros, y nunca más regresó.

El propio vicegobernador provincial Juan Carlos Arcando, a cargo del Poder Ejecutivo, anunció el domingo la aparición de los restos óseos pero evitó adelantar cualquier conclusión sobre la identidad de la persona y derivó esa tarea en el Poder Judicial.

La búsqueda de Duarte Luna se había reactivado el mes pasado luego de la veda invernal, y la última actividad se había focalizado en un grupo de dos lagunas señalado con “insistencia” por los perros adiestrados que participan de las pesquisas.

En esa oportunidad, unas 70 personas de múltiples instituciones provinciales, nacionales y de Chile, incluyendo algunos “buzos tácticos”, rastrearon la zona situada a pocos kilómetros de Tolhuin y de la Ruta Nacional Nº3, aunque sin resultados positivos.

El operativo de rastrillaje llegó a incluir la participación de especialistas de Santa Cruz y de un grupo de rescatistas chilenos del grupo “Sar Magallanes Les-K9” procedentes de la ciudad de Punta Arenas, que incluía paramédicos, expertos en montaña, guías caninos y hasta operadores de drones.

Carlos Duarte, el padre del joven extraviado, explicó a la prensa que su hijo estuvo internado por problemas psiquiátricos y que en la actualidad “no estaba bien”.

El hombre relató que Carlos Nicolás tuvo “problemas con las drogas” a los 26 años, y que estuvo internado en una clínica y en un hospital psiquiátrico, aunque “salió de ambos con alta médica” y que después “agarró un poco de ropa y sus guitarras y se fue a viajar por la Patagonia”, mencionó meses atrás.

Duarte precisó que en Tolhuin había conseguido empleo en un aserradero, y que luego del incendio que sufrió la cabaña que le proveía la propia empresa, quedó “en situación de calle” y fue acogido en su casa por una familia del lugar.

El día en que se extravió “no llevaba medias” ni “sus lentes” y “tampoco tenía dinero encima”, señaló también el padre.

Carlos Duarte definió a su hijo como una persona “sensible, muy buena y nada violenta”, pero reconoció que en los últimos tiempos “dejó de tomar los medicamentos y eso evidentemente no le hizo bien”, admitió.

Comentarios