Ocurrió en la sala médica del Aeropuerto capitalino, luego de que al pasajero y su mujer no se les permitiera abordar un vuelo hacia Río Grande, por estar 'cerrado'. Tras no reconocerle el reclamo, le obligaban a abonar $6.500 cada uno para viajar. La víctima se trata de Luis Blanco y era hermano del legislador provincial Pablo Blanco.


Un fueguino sufrió un infarto en Aeroparque

Un confuso y lamentable episodio tuvo lugar – días atrás – en el Aeroparque Metropolitano Jorge Newbery de la ciudad de Buenos Aires, luego de que a un ciudadano oriundo de Tierra del Fuego le fuera negado abordar un vuelo a Río Grande y que momentos después éste falleciera de un infarto.

Según informó el sitio web elcopernico.com, el trágico suceso ocurrió cuando Luis Blanco – hermano del legislador provincial Pablo Blanco – se aprestaba a viajar junto a su mujer hacia el Aeropuerto Ramón Trejo Noel en uno de los servicios que presta Aerolíneas Argentinas hacia la isla.

Tras apersonarse en reiteradas ocasiones en el mostrador para consultar sobre los horarios de salida, les comunicaron que el vuelo salía a las 1:45 y que el embarque era a las 0:45; no obstante lo cual el hijo del matrimonio les indicaba que en la página web de la empresa aérea figuraba otra cosa.

Bajo este panorama de incertidumbre y ante una posible reprogramación, Blanco fue comunicado por el personal que «se quedase tranquilo», ya que el vuelo iba a partir como previsto.

Sin embargo, al subir ambos pasajeros a la sala de embarque, se encontraron con que el vuelo estaba cerrado, por lo cual no se les permitía abordar el avión. La «solución» ofrecida por Aerolíneas era tomarse el vuelo de las 4:00 am, pero para ello debían abonar 13.000 pesos ($6500 cada uno).

Ante este absurdo y habida cuenta que Blanco debía presentarse en su trabajo en Río Grande a las 09:00 am, éste redactó un reclamo en una hoja de papel extendida por el personal, ya que desde la compañía le respondían que «no era problema de ellos» el hecho de que no se hubieran presentado a embarcar a tiempo.

En este marco de angustia, stress y desesperación, Blanco comenzó a sentirse mal, motivo por el cual pidió ayuda a un amigo, quien lo acompañó a medirse la presión en la Sala médica ubicada dentro de las instalaciones de Aeroparque.

La situación escaló y se agravó de manera irreversible, a punto tal que Blanco padeció un infarto, por lo que debieron practicarle maniobras de reanimación. Lamentablemente, los esfuerzos fueron en vano y – momentos más tarde – constataron el fallecimiento del ciudadano fueguino.

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