Luego de veinte días de trabajo en el denominado 'Sitio SADOS', personal de la Dirección Provincial de Museos rescató una importante cantidad de objetos de valor patrimonial que fueron trasladados al CADIC.


El trabajo de rescate fue requerido por la Secretaría de Cultura a través de la Dirección Provincial de Museos y Patrimonio y la Dirección de Desarrollo Urbano Ambiental y Ordenamiento Territorial Municipal a solicitud de la Empresa Habitar y en el marco de lo establecido por la Ley Provincial N° 370 y la Nacional N° 25.743. Como conclusión entrevistamos a la Dra. Angélica Tívoli.

1.- ¿En qué se diferencia una excavación arqueológica realizada en el marco de un proyecto de investigación respecto a una excavación de rescate?

La diferencia que hay entre un proyecto de investigación y el de rescate es que en el primero se plantea con mucho tiempo una propuesta de trabajo con alguna pregunta de investigación que por lo general surge de otras investigaciones previas, lo que va enganchado de una investigación que ya se hizo y te lleva a nuevas preguntas, entonces uno va haciendo propuestas y proyectos para responder a esas preguntas que van surgiendo. Después vamos al campo de más manera más programada para una excavación con mucho más detalle. Nosotros trabajamos con paquetes de capas, en un trabajo de investigación buscamos capas muy finitas, con un alto grado de detalle en la recolección de los datos parciales, de la posición de los distintos objetos arqueológicos; en cambio en una excavación arqueológica de rescate no se hace tanta programación, alguna se podrá hacer. Por ejemplo en el próximo invierno decido hacer una obra, lo ideal es que en el verano o antes de empezar a trabajar se hace el rescate arqueológico. Pero después en sí, la metodología es mucho más rápida y menos detallada. Se diferencian las capas pero con menos grado de detalle. Algunos datos se pierden.

Lo ideal en un trabajo de rescate es que una vez que hay un proyecto de construcción de una obra ya sea en el centro, o donde sea, previamente a la construcción es estudiar el suelo, hacer un testeo para ver si hay o no materiales arqueológicos, por ahí mirar cuando se va a sacar el relleno, si hay o no materiales porque lo que pasó acá al lado (lugar donde se construirá un edificio)es que se pensaba que no había nada y sin embargo cuando se sacó el material de relleno, debajo de todo eso si había material arqueológico. Entonces también puede haber un rescate programado cuando se sabe cómo en este caso que había un antecedente. Cuando no se sabe primero hay que hacer el testeo entonces en algún punto de la obra, si es posible antes de remover el suelo, si hay una construcción previa será a posteriori.

2.- Si consideramos las diferencias en el grado de minuciosidad que existe entre una excavación con fines netamente científicos y una excavación de rescate: ¿la información obtenida mediante estudios de impacto puede complementarse con la información que surge de los proyectos de investigación arqueológica desarrollados en el CADIC?

Todos los trabajos que se hagan ya sea de investigación o de rescate se pueden complementar aún en el caso que no tengan el mismo grado de detalle, porque hay ciertos datos y siempre son factibles de agregar. En este caso ya estamos viendo que algunos datos son compatibles con otros. Con una cronología antigua y el fechado radio carbónico los trabajos de investigación nos sirven como antecedente para poder empezar a interpretar este tipo de trabajo. Siempre se complementa la información de una fuente a otra. Tal vez el grado de detalle que uno tiene, con el sitio de investigación a ese nivel no lo podes comparar pero si se puede con el fechado radio carbónico, de tendencias estadísticas en el uso de los recursos, los tipos de instrumentos, todo eso es compatible y cuando se haga el fechado nos va a permitir saber si realmente tiene la antigüedad que nosotros pensamos, seguramente que sí. Pero bueno, para comprobarlo hay que hacer el fechado entonces siempre se complementan las dos tipos de trabajo.

3.- La excavación de rescate se llevó a cabo en un predio en donde hubo múltiples alteraciones del suelo a través del tiempo, como construcción de viviendas, tendido eléctrico y la obra de la escalera. Sin embargo, han identificado al menos dos yacimientos arqueológicos y recuperaron muchos artefactos y restos de animales consumidos por grupos humanos en el pasado: ¿es posible que en el centro de la ciudad y en otras zonas urbanizadas aún se encuentren yacimientos arqueológicos que puedan ser recuperados?

Desde la costa hasta casi calle Deloqui debe haber gran cantidad de sitios arqueológicos, entonces yo creo que en ese ejido cualquier movimiento de suelo amerita un testeo, porque es muy probable que haya. Aunque si me decís en Av. Alem, se podría presumir que no; sin embargo hay que analizar que pensemos que los concheros son muy visibles, y es una gran acumulación de materiales arqueológicos, una condensación de actividades relativamente reducidas, la choza y los alrededores de la choza. Pero esta gente no vivía solamente acá, aquí se concentraba una gran cantidad de materiales pero hay otras actividades que se hacían por fuera del espacio cotidiano, ir de caza, o recolectar rocas, por ejemplo. Todo eso se hace en espacios más alejados del espacio de vivienda o de la actividad de recolección. Entonces, también pueden aparecer materiales dispersos tal vez en menos densidad.

Lo importante acá es que este tipo de hallazgo nos muestra que no podemos asumir que porque estamos en la ciudad no hay más materiales arqueológicos o no tenemos más posibilidades de encontrarlos. Tenemos que tener cuidado porque debajo de la obra hay preservado parte de la historia, entonces es importante en este sentido, todavía quedan materiales arqueológicos en esta zona. Otra cosa importante es el hecho de haber podido hablar con la gente y contarles lo que estamos haciendo; creo que evitó que venga gente con una pala a llevarse algo. Porque nosotros tapábamos la cuadrícula con naylon, pero lo cierto es que quedaba a la vista y no hemos encontrado que nadie viniera con una pala a sacar cosas. Entonces a futuro, parte del cuidado no solo depende de nosotros o de los funcionarios es algo que se hace en conjunto. Los funcionarios haciendo cumplir las reglamentaciones pero la gente sabiendo la importancia que tiene esto de un estudio bien hecho, de no sacar el material fuera de contexto, y que los profesionales que están entrenados para poder interpretar estos materiales puedan recuperar las cosas de la mejor manera posible para obtener la mejor información que corresponde. A veces la gente trae algo, una punta de flecha que encontró por ahí tirada, y de esa manera no da mucha información. La información viene de lo contextual por eso es importante que los materiales arqueológicos no sean removidos de cualquier manera, haber podido contarle a la gente, concientizar es buenísimo.

4.- Una vez finalizado el trabajo de campo, ¿cuáles son los pasos a seguir para conocer en profundidad las actividades humanas que se desarrollaron en los yacimientos arqueológicos excavados?

El siguiente paso es limpiar el material y ordenarlo. Con ese material hay que hacer un inventario para ver de qué capa procede, de que cuadrícula para tener la información espacial y estratigráfica, para después poder relacionarlo con la cronología. Entonces se lava, se rotula, se hace el inventario, se hace una pre clasificación, se separa el material por ejemplo; de lobo marino por un lado, de guanaco por otro, de ballena por otro y cada uno de los especialistas que trabajamos en el Centro de Investigaciones Científicas,- CADIC – irán analizando los distintos materiales. Lo que puede llevar meses o años. El trabajo de investigación puede ser muy lento, quizás el trabajo de excavación de rescate resulte el más corto de todos. En cambio la limpieza te puede llevar dos o tres meses, rotular un año o más, después se lo empieza estudiar, posteriormente se hacen las estadísticas y por último se hace la interpretación y la escritura de un trabajo científico que puede ser para un libro o para una revista. Ese proceso te puede llevar años, a veces la gente te pide el dato ya mismo, y no se puede tener tan pronto.

5.-¿Cuál ha sido la experiencia que vivieron en relación a la curiosidad que se despertó en la gente, que se acercó e hizo preguntas?

La verdad es que la experiencia en este sentido de la gente que ha visitado el sitio fue positiva, se han llegado un montón de personas, tanto turistas como gente local a preguntar, todo el mundo muy interesado. Y contentos de que se haga este trabajo de recuperación de los materiales arqueológicos, porque es parte de la identidad de los que vivimos acá, si bien tiene que ver con los pueblos originarios, tiene que ver con el lugar que habitamos, con la historia del lugar donde habitamos. Era una constante que se pararan a preguntar.

6.- ¿Se necesita una mayor divulgación de lo que representa el patrimonio arqueológico para los que vivimos aquí?

Como actividad de extensión el Museo Fin del Mundo ya viene dando talleres para los chicos, también se puede dar charlas en las escuela y otras actividades de divulgación; el museo sería el canal para trabajarlo con los talleristas y poder preservar parte de estos sitios que puedan compatibilizarse con el diseño arquitectónico, para que cuando aparezca algo así se pueda dejar aunque sea una porción del sitio, no destruirla y que quede visible y obviamente que esto tenga algún tipo de cartelería o explicación para que la gente pueda pararse y entender que pasó acá.

7.- ¿Existe un mapeo de sitios arqueológicos de la zona?

Por fuera de la ciudad tenemos un mapeo con bastante detalle, no de todos los lugares pero porque ha tenido que ver con los distintos objetivos de las investigaciones pero hay registros. Y acá en la ciudad, en los últimos años las distintas obras de las remodelaciones que se hicieron o las obras nuevas como ésta o las del shopping (Paseo del Fuego) han demostrado que todavía debajo de la ciudad hay sitios arqueológicos.

El equipo de trabajo estuvo conformado por el Dr. Francisco Zangrando, la Dra. en Arqueología e investigadora del CADIC, CONICET, Angélica Tívoli y el Lic. Martín Vázquez.

Fuente: Dirección Provincial de Museos y Patrimonio Cultural.

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