Se llevará a cabo en diciembre e incluirá la participación de decenas de efectivos de fuerzas de seguridad, patrulleros, cuatriciclos y hasta drones. Inspeccionarán tres lugares situados, cada uno, a 80 kilómetros de Río Grande. Antes de fin año, 12 nuevos testigos habrán prestado declaración en el expediente de más 13 mil fojas. Mientras tanto, se aguarda el resultado de nuevas pesquisas fuera de la provincia.


Mientras se aguarda el resultado de una nueva pesquisa fuera de la provincia, la búsqueda de Sofía Herrera, la niña desaparecida hace una década cerca de Río Grande, cuando tenía 3 años de edad, no se detiene.

Fuentes judiciales consultadas confirmaron que el juez que entiende en la búsqueda de la pequeña, Daniel Césari Hernández, prepara una batería de medidas probatorias que se llevarán a cabo durante el mes de diciembre.

La estrategia iniciada por el juez de Instrucción 1 de Río Grande desde que asumió en el cargo, en agosto de 2017, se focalizó en una revisión completa del expediente y las decisiones que adoptará ahora son parte de ese proceso, aclararon las fuentes.

El magistrado ya había adelantado que, al cumplirse 10 años de la desaparición de Sofía (el pasado 28 de septiembre), la reactivación del caso incluiría la citación de nuevos testigos (o de testigos que ya declararon pero volverán a ser llamados) y una serie de pericias en la zona donde la niña fue vista por última vez.

Lo que trascendieron ahora son precisiones de cómo será el megaoperativo que prepara Césari Hernández en Tierra del Fuego, mientras en forma simultánea atiende las pistas sobre el paradero de Sofía que siguen ingresando vía llamados telefónicos o mensajes al sitio web www.sofiahererra.com.ar.

El juez se propone inspeccionar tres puntos geográficos distintos situados, cada uno, a 80 kilómetros de la ciudad de Río Grande.

Se trata de áreas que no fueron revisadas de forma pormenorizada en el momento de la desaparición y en ninguna fase posterior de la causa, y que se delimitaron a partir de nuevos testimonios aportados a la investigación en esta última etapa, dijeron las fuentes.

El operativo no será secreto. Césari Hernández planea darle difusión, comunicándolo con anticipación a los medios de prensa, tanto a los locales como a algunos del ámbito nacional. La fecha no está definida aún pero será en los primeros días de diciembre.

Está prevista la participación de decenas de efectivos policiales de la provincia y de distintas fuerzas de seguridad que prestarán colaboración.

El rastrillaje incluirá patrulleros, vehículos doble tracción, cuatriciclos y tramos que se recorrerán a pie. También se prevé la utilización de drones para realizar un seguimiento aéreo de cada zona de campo y para filmar los puntos de mayor interés. En total se recorrerían 6400 kilómetros cuadrados.

La investigación se complementará con el aporte de más declaraciones testimoniales. En un principio el juez había deslizado que serían siete las personas convocadas a declarar. Pero algunos de los testigos que ya acudieron al juzgado abrieron más puertas y las fuentes consultadas por este medio confirmaron que, antes de que termine el año, habrá una docena de nuevos testimonios agregados al expediente que ya tiene más de 13 mil fojas.

Unas de primeras personas en declarar en esta nueva etapa de la causa fue un suboficial retirado de la Policía provincial que “aportó datos muy interesantes y que abre nuevos aristas a la investigación”, según admitió en su momento el propio Césari Hernández en declaraciones a Radio Fueguina.

El juez precisó que el ex uniformado “nunca había sido llamado a declarar con anterioridad”, y que “era importante escucharlo porque tiene un conocimiento muy particular del lugar (donde desapareció Sofía). Nos ha dado detalles y precisiones sobre el terreno, relacionados con una medida que también vamos a realizar en breve”, relató el magistrado.

A su vez, consideró que “todas las declaraciones que se tomen son importantes”, y las inscribió en el proceso de “reevaluación completa de las actuaciones” iniciado desde su asunción en el cargo.

“Estudié toda la causa. Con estos testimonios buscamos nuevas perspectivas. Por ejemplo, hemos circunscripto un área de trabajo que no está en el camping (John Goodall, ubicado a 60 kilómetros de Río Grande, donde la niña fue vista por última vez) sino en una zona circundante”, explicó.

“El cerebro humano va cambiando su forma de procesar las ideas. El alejamiento efectivo del evento produce que las emociones se vayan modificando y quizá nos permitan obtener testimonios de formas que no fueron obtenidos en su momento”, reflexionó el juez a propósito de la nueva etapa de la investigación.

Nunca bajar los brazos

Sofía Herrera desapareció el 28 de septiembre de 2008 cuando tenía tres años de edad y salió con sus padres a un día de campo.

10 años después de desaparecida Sofía ¿es posible todavía pensar en que la encuentren?, se le preguntó al magistrado luego de cumplirse el décimo aniversario del hecho.

“Imposible es una palabra que no puedo utilizar en el marco de una investigación que todavía está abierta. Nosotros sabemos que la niña desapareció, ni siquiera sabemos de qué modo. Entonces son muchos los interrogantes que hay que ir superando. Por supuesto el tiempo atenta contra el caso. Sería irracional negarlo. Pero si yo dijera que no hay ninguna esperanza, el código procesal me da las herramientas para cerrar la causa. Sin embargo, yo creo que se puede y pongo toda la predisposición de mi parte, y tengo toda la colaboración de la policía y de las autoridades del gobierno, para avanzar hacia la verdad. Hay que seguir investigando y nunca bajar los brazos”, contestó el juez.

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