El fuerte impacto de los combustibles en el bolsillo de los consumidores (en un año aumentaron más del 90%) tuvo su consecuencia y muchos buscaron refugiarse en una alternativa más económica: el GNC. “Nuestros clientes siempre fueron taxis y remises, hoy hacemos conversiones y recibimos consultas todos los días de particulares”, señaló Pablo Kommer, de Drako GNC.


Luego de 16 años, en septiembre de 2017 el Gobierno -bajo la gestión del ya eyectado Juan José Aranguren del Ministerio de Energía- decidió finiquitar la política de precios regulados en las naftas y dejó a las petroleras libradas al juego del mercado para establecer el valor en surtidor. Las subas comenzaron el año pasado y llevaron el litro de súper desde cerca de los $ 13,80 a casi $ 27,20 de hoy; un aumento del 97% en doce meses.

El fuerte impacto de los combustibles en el bolsillo de los consumidores tuvo su consecuencia y muchos buscaron refugiarse en una alternativa más económica: el GNC.

Pablo Kommer, propietario de la empresa Drako GNC, confirmó al programa “Hora 18” (Fm Aire Libre) que ante el nuevo escenario económico muchos vecinos volvieron a volcarse al GNC como combustible alternativo para sus vehículos.

Son aproximadamente 600 los vehículos que funcionan a GNC en Río Grande, que es el único lugar de la provincia que cuenta con expendedora.

“En un principio, el 80% o 90% de nuestros clientes eran taxistas, remiseros y por ahí algún transporte escolar, y desde un tiempo a esta parte vemos que se suman muchos particulares, cualquiera que tenga un delivery, un reparto o empresas que ponen su flota de auto, y así tenemos un montón de clientes nuevos que no utilizaban el combustible y ahora por la diferencia que hay nuevamente entre el combustible líquido y el GNC se vuelcan a este combustible”, detalló.

Kommer precisó que “desde el año pasado notamos un cambio del perfil de usuario, pero se acrecentó en los últimos cuatro meses donde las consultas son de todos los días y estamos haciendo conversiones prácticamente todos los días”.

En este sentido, marcó la paradoja de que “es increíble porque somos provincia productora de gas, enviamos gas al norte, y no tenemos un solo auto oficial con GNC y ahí es donde uno ve que se habla de un Municipio verde, de una provincia que quiere trabajar con energías renovables y no tenemos un solo auto con GNC, que más allá del ahorro significativo que significa utilizar este combustible, está el cuidado del medio ambiente y otras cuestiones”.

Respecto a la inversión que realiza el transporte público al cambiar al GNC y en cuánto tiempo puede amortizar la inversión de instalar ese equipo, señaló que “en este momento yo creo que lo recupera en ocho meses, pero en el mejor momento de los taxis ese tiempo se reducía a seis meses”.

“Acá tenemos que pensar que no es solo el ahorro del combustible sino que también es el cuidado del motor, porque al ser un combustible mucho más limpio el GNC protege también al motor y tiene varios beneficios que están más allá de la diferencia del valor del combustible”, añadió.

A modo de comparación, señaló que “en Punta Arenas no existen colectivos sin GNC; el pliego de licitación establece que deben ser vehículos impulsados con GNC. Acá la Policía tenía camionetas y autos impulsados por GNC, el Municipio tuvo durante mucho tiempo pero después fueron cambiando la flota, incluso hoy los autos salen de fábrica con el equipo y pueden pedir en las licitaciones que los autos que van a cambiar vengan con los equipos instalados de GNC”.

“Siempre los primeros que nos damos cuenta que la crisis aprieta somos los privados que aportamos para sostener al Estado, pero como contrapartida, no parece lo mismo desde el Estado hacia los privados”, criticó.

En cuanto a la cantidad de consultas y posibilidad de instalar equipos, el empresario señaló que “el 2001 fue muy diferente porque realmente habían roto prácticamente toda la cadena de pago y nadie tenía la posibilidad ni siquiera de comprar o hacer nada, hoy me doy cuenta que muchos empleados de fábrica saben que si se van al norte con el vehículo con un auto con GNC pueden ahorrar entre 11 y 15 mil pesos de las vacaciones solamente en el combustible”.

Un equipo de GNC en la actualidad tiene un valor que ronda los 45 mil pesos. “Justamente estoy en Buenos Aires, pero estamos en una situación donde no tenemos precio para la compra de equipos y no están entregando, creo que es la peor situación cuando pedís equipos y te dicen no tenemos precio y no los venden porque están especulando con que el dólar va a seguir subiendo”, añadió.

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