Una mujer, madre de tres hijos -uno de ellos con una condición de salud crónica-, busca un lugar para alquilar. En muchos lugares aseguró, la rechazan por tener tres niños. Lo peor: en un albergue, el dueño le pidió tener relaciones sexuales para alquilarle.


Leticia es madre de tres niños; uno de ellos -de un año y medio de edad-, sufre una severa condición crónica que afecta su desarrollo. Hace unos meses, Leticia se mudó a Río Grande porque en Ushuaia no puede acceder al tratamiento médico más adecuado para su hijo. Hace dos semanas se quedó sin el departamento en donde alquilaba y necesita un nuevo lugar para vivir con sus tres hijos.

Con ayuda del Gobierno y el municipio, Leticia accedió al dinero que necesita para comenzar  a alquilar, pero todos los propietarios la rechazan por tener tres niños. Cuando averiguó para alquilar en el Albergue Rawson, el dueño le dijo que si quería acceder a un alquiler debía también pagar con favores sexuales.

“Yo, la verdad que reconozco que la atención médica que hay acá es buenísima. Mi nene tiene sus consultas, tiene una atención excelente en el hospital y la semana pasada empezó a ir a la escuela especial 2 con la kinesióloga. Y está también en lista de espera para atenderse en Mamá Margarita”, recalcó Leticia.

Su hijo de 18 meses tiene una discapacidad motriz y una incapacidad cerebral. Asimismo, tampoco puede alimentarse adecuadamente, por lo que está muy bajo de peso: “Por eso, mi bebé es muy demandante. Además, mi nene más grande sólo tiene tres años. Yo tuve este último embarazo de alto riesgo, de mellizos; ellos nacieron sietemesinos y uno de mis bebés tiene hasta hoy muchas complicaciones. Ya pasó por tres cirugías, la última en enero de este año”, detalló Leticia.

“La verdad que es una lucha constante. Yo me quedé sin alquiler hace quince días aproximadamente, la persona que me alquilaba ya me pedía que me vaya, porque me había esperado muchísimo. Pero como hay mucha demanda de alquiler, no me reciben en ningún lado con mis tres hijos. Entonces hablé con una de las mamás de CONIN y ella me alojó en su casa algunos días”, siguió contando la mujer.

Además del módulo alimentario, Leticia accedió a un subsidio del municipio para poder pagar un alquiler, pero el monto que piden los lugares donde sí la aceptan con tres niños es superior a los 8 mil pesos: “La señora que me está alojando ahora también es una mamá con tres hijos. Es un departamento chico y cuando el dueño se enteró que estábamos dos madres con un total de 6 chicos, le dijo que no era lo correcto. Que si por favor, yo podía buscar otro lugar. Así que necesito encontrar donde vivir, porque a ella sino también la comprometo”, explicó Leticia.

Además, la joven madre recalcó que la situación en la que está es transitoria, ya que tiene mucha experiencia laboral y sólo necesita un lugar dónde vivir, para volver a empezar con sus hijos: “En Ushuaia trabajé mucho como mucama en distintos hoteles. Y estaba trabajando hasta que me quedé embarazada. Ahora no estoy habilitada para trabajar porque mi bebé me demanda mucho tiempo. Tiene dificultades para comer y nadie mejor que su mamá para ayudarlo a salir adelante. Yo hoy por hoy, vendo accesorios en acero quirúrgico desde el año pasado y no me va mal. Además, vendo todo lo que es por catálogo. También me contacté con un proveedor de lencería de mujer, pero todo esto, sólo me sirve desde mi casa. Santino, por su condición crónica, no puede enfermarse. Y yo si no le puedo proveer un lugar con las condiciones adecuadas, lo tengo a él en el hospital cada 15 días”, recalcó Leticia.

Actualmente, Leticia espera la visita de acción social para poder retirar también frutas y verduras: “Mi hijo tiene que comer verduras, tiene que comer pescado y alimentos a los que yo quizás no accedo. Pero realmente, lo que yo menos quiero es que alguien me regale nada o dar lástima. Yo trabajé toda la vida. Hoy necesito alguien que me pueda y quiera alquilar con tres hijos. Santino no requiere un especialista o un enfermero; yo lo trato en el hospital, lo llevo y lo traigo. Y puedo seguir por ahora trabajando desde mi casa”, explicó nuevamente la madre.

Actualmente, su hijo Santino pesa sólo 6 kilos 800 gramos, que comparados con el peso de su hermana -de casi 11 kilos- es muy poco, por lo que esta es la situación más urgente: “en el momento en que él alcance su peso, yo ya puedo salir a trabajar algunas horas. Y la verdad es que yo trabajo de lo que sea; no se me cae nada por limpiar un baño o lo que fuere y quiero trabajar. Pero hoy en esta situación, tengo que trabajar desde mi casa”, detalló.

Además, Leticia agradeció a la gente de la ciudad, que enseguida -al tomar conocimiento de su situación- comenzó a ofrecerle alimentos, frazadas, y abrigos: “La verdad que quizás abrigo para los niños y frazadas sí necesito, pero lo que es alimento tengo todo cubierto”, dijo.

En cuanto a la situación del Albergue Rawson, relató: “Yo había dejado mi número de teléfono para que se comuniquen conmigo, fue muy directo en el momento que yo fui a pedirle un alquiler. Esta persona, muy desagradable, me dijo que si quería un alquiler bueno para mis hijos y para mí; tenía que tener relaciones con él. En ese momento, la verdad, no sabía qué pensar; y lo único que hice fue irme. Fue aberrante, porque yo estaba con mis hijos ahí. Hice una exposición en la comisaría que está por calle Thorne, porque me dijeron que no tenía pruebas para que me tomaran la denuncia. Aunque no hizo mucho la policía tampoco, porque sé que ya lo conocen y tienen otras quejas por el mismo tema”.

“Yo para venir acá, vendí muebles, ropa, cosas mías, y lo volvería hacer. Lo único que necesito hoy es un lugar para empezar de nuevo con mis hijos”, concluyó Leticia.

Comentarios