Se trata del Colegio Provincial Haspen, situado en José Ingenieros al 1100. Hay una fuerte disputa entre los estudiantes y las autoridades del colegio: la Dirección los acusa de 'mentirosos', mientras que el alumnado insiste en que siguen viendo excrementos de roedores en distintas áreas de la Institución.


El Centro de Estudiantes del Colegio provincial Haspen de Río Grande decidió mantener una “sentada” en las instalaciones de la escuela, hasta tanto se “regularice” la situación ambiental y de higiene en el inmueble, ya que aseguran se siguen encontrando rastros de roedores, en distintos sectores como el gimnasio y la cocina.

A través de las redes sociales, los miembros del centro emitieron -ayer- un comunicado, mediante el cual expresaron que están haciendo “todo lo posible” para que se tomen medidas “de desinfección y limpieza” en el colegio, y dieron a conocer la realización de esta suerte de protesta.

Horas más tarde, comunicaron que, durante toda la jornada de este martes 12 de junio y en vista de las circunstancias, continuarán con esta protesta estudiantil. “Si bien hoy -por ayer- se llevaron a cabo tratamientos leves de desinfección, la presencia de roedores sigue atentando contra la salud de los jóvenes”, enfatizaron.

En este sentido, aclararon que la “medida de fuerza” se extenderá a ambos turnos (mañana y tarde), “hasta tanto recibir una respuesta positiva del colegio, tanto por el estudiantado como para todo el personal de la institución”.

Testimonios dieron cuenta de un marcado enojo de la Dirección de la escuela para con una parte del alumnado en base a esta cuestión. Algunas versiones hablan que algunos estudiantes, y hasta docentes, fueron tildados de “mentirosos y manipuladores”, pese a que -aseguran- se han visto “lauchas en la biblioteca”, además de inferir la posible presencia de excremento en utensilios de cocina.

“Un día, hasta a una compañera le pasó una rata corriendo entre los pies. Lo vieron varios”, expresó Máximo, alumno y Director de prensa y Difusión del centro de estudiantes del establecimiento.

Por último, afirmaron que la desratización que las autoridades manifiestan tuvo lugar en el colegio “no fue tal”, ya que todo lo que se hizo fue “colocar tramperas y veneno”, que no resultaron efectivos para eliminar a la presunta población de estos animales en el lugar.

Ahora, resta conocer la versión oficial de las autoridades del Haspen acerca de esta seria denuncia, algo que, hasta el momento, no trascendió.

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