A Milagros, una niña de 12 años con Síndrome de Down, Aerolíneas Argentinas le denegó el servicio de acompañante en vuelo, para que pudiera viajar sola a Bahía Blanca a visitar a sus hermanas. Ariel Rocha, su papá, contó lo sucedido y la falta de soluciones. “No me voy a quedar con los brazos cruzados no solamente por Milagros, sino por un montón de chicos más que necesitan revertir esta situación y tener la posibilidad de poder manejarse solos, porque lo digo como papá, uno no va a estar toda la vida”, afirmó.


El episodio con Aerolíneas Argentinas comenzó el sábado pasado, cuando los padres de Milagros Guadalupe, una niña de Ushuaia de 12 años con síndrome de Down, se acercaron al Aeropuerto a sacar un pasaje. Querían que viaje este fin de semana largo a ver a sus hermanas y sus abuelos, que residen en Bahía Blanca. Era la primera vez que viajaría sola, y representaba un gran desafío para ella y su familia, nada difícil de sortear para sus capacidades.

“Milagros es una nena que no tiene ninguna dificultad para manejarse sola ni nada por el estilo, tiene a sus hermanas en Bahía Blanca y queríamos aprovechar el fin de semana que tenía varios días para que aproveche con sus hermanas”, contó Ariel Rocha, su padre, en Radio Nacional Ushuaia.

En este orden contó que “tomamos la decisión de darle la posibilidad de viajar, nos encontramos en Aerolíneas, pregunté por el pasaje, me dijeron lo que valía el pasaje, era de Ushuaia directo a Buenos Aires, me preguntaron quién la iba a recibir en Bahía, les di los datos de las hermanas, cuando me piden la documentación de Milagros me dicen que no podía viajar, y entonces pregunto por qué”.

A partir de allí todas fueron trabas. “Después de 20 minutos me dijeron que la situación era engorrosa pero que iban a ver lo que podían hacer. Me dijeron que para que viaje Milagros lo que necesitaban era un certificado médico de la pediatra que diga que no tiene problemas respiratorios y que obedece órdenes a la tripulación en caso de evacuación y todo lo demás. Como estoy seguro que todo eso lo hace Mili y lo entiende como cualquier otro chico, me acerqué al pediatra y pedí el certificado”.

El paso siguiente fue ir hasta la oficina de Aerolíneas Argentinas en Maipú. “Me vine a Aerolíneas de Maipú, llego con toda la documentación que me pidieron, nuevamente les explico la situación, me piden el documento y me dicen que no puedo viajar. Les vuelvo a explicar lo que había pasado en el Aeropuerto -que me pedían el certificado de la pediatra y que llevé- y quería que me expliquen el impedimento. Allí la chica se levantó y fue a preguntar, luego me informan que el servicio -que ya me habían informado cuál era- tiene un costo de 30 dólares aparte del pasaje. Yo no tenía problemas en pagar lo que me digan; el tema era que Milagros pueda viajar este fin de semana”.

Allí nuevamente todas fueron negativas. “Me dijeron que al servicio no me lo pueden brindar porque Milagros tiene 12 años y para Aerolíneas, Milagros es mayor de edad; que Aerolíneas no le prohíbe que viaje, pero Milagros se tiene que hacer cargo de subir al avión, de buscar su asiento, llegar a Bahía Blanca, bajar del avión e ingresar a donde despachan el equipaje como cualquier otra persona”.

A eso, Ariel respondió que “eso lo veía mal, porque yo creo que no estoy errado en lo que estaba pidiendo. Solamente pedía la asistencia, justamente para que la acomoden en el asiento y la bajen en Bahía Blanca, ya que en el Aeropuerto me habían dicho que estaba todo bien y luego me salen con esto”.

“No entendía por qué me quitaban la posibilidad de que Milagros pueda viajar como cualquier otro chico. Al margen que me dijeron que no, me lo negaron rotundamente porque Aerolíneas no prohíbe que Milagros viaje, pero no le podían dar la asistencia como a cualquier persona mayor o menor. La gente que viaja en silla de ruedas, la gente no vidente, la gente que tiene problemas de todo tipo, la asistencia se le da tengan la edad que tenga”, sumó.

“El dolor que me causaron por la ignorancia que tienen; porque ven el documento y lo primero que dicen es no. Pero no están informados de nada, no tienen conocimiento de nada la gente que está en la atención al público. Fue un rotundo no, no había ninguna solución”, remarcó el padre.

Y sostuvo que “yo no fui a pedir un pasaje por discapacidad, yo vengo a sacar un pasaje normal; me dicen que hay un costo de 30 dólares por el servicio y lo quiero pagar, no tengo problemas. No sé cuál es el problema ¿Qué un chico con Síndrome de Down viaje? Yo estaba pidiendo una ayuda mínima, porque si no tengo la ayuda de la Aerolíneas, nunca Milagros va a viajar en un avión el día de mañana sola. Gracias a esa pequeña ayuda podría ser un beneficio no solo para Milagros, sino para cualquier chico que lo necesite”.

“Le pedí a los administrativos que me lo den por escrito y me dijeron que no podían. Me comuniqué con Defensa del Consumidor porque salimos muy mal, muy golpeados y dolidos. Yo calculo que quien es papá y quien no es papá le pasaría lo mismo. Como le dije a la chica que me atendió: ‘que se ponga en mis zapatos’”, añadió.

Desde Defensa del Consumidor orientaron a los padres para que se contacten con el INADI. “Me comuniqué con ellos, que se presentaron en Aerolíneas y pudieron conversar con la jefa en Ushuaia, la cual me llamó por teléfono, tuvimos un diálogo por teléfono, me explicó de otra manera la situación que tenían ellos y que me brindaban el servicio que yo estaba pidiendo”.

Sin embargo nunca recibieron una solución. “Lo que me dijo fue que le habían comunicado que yo pedía una azafata para Milagros todo el tiempo, que la baje en Bahía y se la dé a los familiares, cosa que yo no pedí en ningún momento. Yo pedí lo mínimo que era sentarla en el avión, porque ella se maneja sola, no tiene ningún problema; solo era ubicarla en el asiento, bajarla en Bahía y entregársela a mis otras hijas, es lo único que pedí”.

“Lo que le pregunté a la jefa es si me iba a dar una solución a lo que le pedía -que no creo que sea nada que no corresponda-, no pido nada de otro mundo. Me dijo que lamentablemente el servicio que pido para Milagros no me lo puede brindar, ahí quedó todo y eso fue lo que recibí de Aerolíneas”, dijo Ariel.

Finalmente Milagros no pudo viajar. “Le quitaron la posibilidad de que viaje la primera vez sola. Estaba re entusiasmada de poder ir a ver a sus abuelos y sus hermanas y no lo pudo hacer”, lamentó su papá y aseguró que “uno no elige Aerolíneas porque sea antojadizo; es la única vía que tenemos para salir de la isla y tener que pasar por todo esto… y sinceramente que la aerolínea no esté preparada para estos casos es otra vergüenza más grande”.

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