Un hombre de 32 años fue detenido en el aeropuerto internacional de Ezeiza, por intentar traficar más de 400 gramos de cocaína en el interior de su cuerpo. Tardó seis días en expulsar las 54 cápsulas que había ingerido. Intentaba viajar a Río Grande.


El pasado 10 de abril, la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) detectó, a través de las cámaras de seguridad, a un joven que circulaba por la terminal C con sospechosa desorientación.

El pasajero se dispuso a realizar los trámites de “check in” para abordar su vuelo hacia Río Grande, Tierra del Fuego, en los mostradores de la empresa Aerolíneas Argentinas. En ese momento, los uniformados que habían detectado la situación inicial, avisaron a sus colegas que realizaban los controles a los pasajeros próximos a embarcar del alarmante proceder del hombre.

Finalmente, y ante el estado de nervios que mostró el sospechoso mientras lo requisaban, el personal policial le realizó un chequeo no invasivo mediante un equipo “body scan”, que evidenció la presencia de cuerpos extraños en el interior de su organismo.

Frente a esa situación, la “mula” no pudo contenerse y confesó que llevaba “cápsulas de cocaína adentro”. Inmediatamente fue detenido y trasladado al centro asistencial más cercano para comprobar la presencia de los pequeños contenedores.

Horas más tarde, personal del hospital interzonal de Ezeiza confirmó que el hombre había ingerido 54 cápsulas que contenían 430 gramos de clorhidrato de cocaína, y las depuso a lo largo de seis días.

El detenido quedó incomunicado y a disposición del Juzgado 1 de Lomas de Zamora.

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