Greenpeace les pide a los gobiernos de la Comisión de Océanos Antárticos que declaren la creación de un santuario en la región y emprende una expedición en el barco Arctic Sunrise. Parten mañana, desde el Puerto de Punta Arenas.


La creación del área protegida más grande del mundo: un santuario marino de 1,8 millones de kilómetros cuadrados en la Antártida es el objetivo de la nueva campaña de Greenpeace. Este santuario protegerá a pingüinos, ballenas y el resto de los mamíferos antárticos de la pesca desenfrenada que los deja sin alimentos.

Frente a esta amenaza, la ONG ambientalista les pide a los gobiernos de la Comisión de Océanos Antárticos -entre los que se encuentran Argentina y Chile- que declaren la creación del santuario en esta región, y emprende una expedición a la Antártida en el barco Arctic Sunrise, rompehielos de la flota de Greenpeace. El actor español ganador del Oscar Javier Bardem será parte de la expedición.

“Los pingüinos, focas y ballenas que viven en el océano antártico pueden quedarse sin alimento. No sólo sufren las consecuencias del cambio climático sino que ahora la industria pesquera avanza en su hábitat en busca del krill, base de toda la cadena alimenticia del ecosistema”, dijo Hernán Nadal, director de comunicación de Greenpeace Andino. El área protegida en el mar de Weddell sería un refugio para la fauna marina, y equivale a la superficie de la Patagonia argentina.

La expedición a la Antártida permitirá que por primera vez el ser humano visite el fondo del Mar de Weddell. Se hará utilizando los submarinos de Greenpeace. Además, acompaña a la tripulación un grupo de científicos que investigará y documentará las especies de la zona en su lucha contra los efectos del cambio climático, la sobrepesca y la contaminación, y reunirá pruebas de la urgente necesidad de que los gobiernos creen el santuario. El Arctic Sunrise partirá de Punta Arenas, Chile, el 23 de enero, y durará una semana.

“El fondo marino de la Antártida puede parecer muy lejano, pero es crucial para el futuro de todos. Un santuario en el Océano Antártico no solo salvaría a los únicos pingüinos, ballenas y focas en esta zona, sino que aseguraría un océano capaz de mitigar los efectos del cambio climático”, agregó. Para celebrar el comienzo de la expedición, se vieron esculturas de pingüinos marchando al santuario del Océano Antártico alrededor del mundo: desde Londres a Seúl, Buenos Aires a Sidney, y Nueva Delhi a Washington DC. Greenpeace invita a firmar la petición en www.sosantartica.org por la creación del santuario marino más grande del mundo.

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