Tal como se viene anunciando desde el 2012, la empresa británica Rockhopper avanza con las negociaciones necesarias para extraer crudo en las Islas Malvinas, a finales de este año. Permitirá extraer, de acuerdo con el proyecto, 220 millones de barriles de hidrocarburos.


 

La compañía británica Rockhopper Exploration destacó ayer el “progreso sustancial” logrado en los últimos meses con la operadora asociada del mismo origen Premier Oil sobre diversos aspectos del proyecto Sea Lion, en la cuenca norte de las Islas Malvinas, y confió en lograr los consentimientos y acuerdos necesarios para comenzar la etapa de desarrollo del yacimiento off shore a fines de este año.

El CEO de Rockhopper, Sam Moody, resaltó asimismo, en un informe para inversores en Londres, los avances en la estructuración financiera del proyecto y en las conversaciones con las autoridades inglesas del archipiélago.

“Estamos encantados de haber realizado cartas de intención exclusivas con varios de los contratistas clave de Sea Lion y se espera que ingresen más durante el primer trimestre de 2018”, anticipó Moody en una nota pública publicada en el link de la compañía británica en la Bolsa de Londres.

Según el empresario, el trabajo en Sea Lion se enfocó durante la segunda mitad de 2017 en los “elementos comerciales, fiscales y de financiamiento necesarios para asegurar el gasto de capital de u$s1.500 millones para lograr el primer petróleo”.

La fase I de la futura explotación permitirá extraer, de acuerdo con el proyecto, 220 millones de barriles de hidrocarburos, mientras el desarrollo posterior de la fase II sumaría otros 300 millones de las reservas restantes en la licencia de Rockhopper, según la nota pública de la compañía británica.

En cuanto al financiamiento para la explotación, se indicó que el joint venture contempla flujos de recursos de contratistas subordinados (para la prestación de servicios de pozos y ciertos servicios logísticos), así como de proveedores.

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