Doscientas minas terrestres fueron detonadas en la primera quincena de diciembre al sur de puerto Argentino, en el marco de los trabajos de remoción de unas 30 mil minas antipersonal y antitanques colocadas por las fuerzas armadas argentinas durante el conflicto de 1982.


De acuerdo a un artículo publicado por el portal inglés Evening Estándar, el proyecto de remoción de minas, trampas explosivas y municiones sin detonar en las islas Malvinas “ha mostrado un progreso notable en los últimos dos años”, y señala que “un equipo de aproximadamente 106 mineros y personal de la compañía Dynasafe-Bactec destruyó 7.441 minas antipersonal y 1.209 minas antitanques” en los últimos dos años.

“Estamos atravesando el 70% del trabajo y 11,000 metros cuadrados de tierra han sido devueltos al uso público”, sostuvo Guy Marot, un ex oficial de Royal Engineer, quien es el oficial del programa de desminado.

Y sostuvo: “Desafortunadamente, el 30% restante del trabajo probablemente sea el más difícil”.

En contraposición a los rumores de que las fuerzas armadas de Argentina habían dispersado “indiscriminadamente minas a través de páramos abiertos y rocas desde helicópteros y no se habían molestado en marcar la mayoría de los lugares donde fueron tendidos”, Marot sostuvo que “gran parte” de estos rumores resultó no ser cierta.

“Los argentinos fueron muy profesionales en la forma en que colocaron las minas y las registraron con cuidado porque tenían la intención de recuperarlas una vez que habían asegurado las islas”, explicó.

Las tropas y los especialistas británicos despejaron una gran cantidad de minas y artefactos explosivos sin detonar en las semanas posteriores al alto el fuego de 1982.

Comentarios