Un ex diplomático británico advirtió que los miembros de la Unión Europea podrían abstenerse en la ONU. El Foreign Office lo desmiente.


Las alarmas están encendidas: Londres teme perder una votación sobre las islas Malvinas en Naciones Unidas. Desde que triunfó el Brexit, el Reino Unido sufrió inéditos traspiés diplomáticos en la Asamblea General, lo que reavivó la preocupación sobre la disputa con la Argentina. Un ex diplomático británico, David Hannay, advirtió el martes en el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de los Comunes que los países de la Unión Europea (UE) podrían abstenerse en una eventual votación en la ONU, tras el divorcio de Londres y Bruselas y el fin de la solidaridad comunitaria.

Sin embargo, la Cancillería británica desestimó que el triunfo del “Leave” debilite su posición diplomática con respecto a las Malvinas. “De ninguna manera esta situación cambia algo sobre los territorios de ultramar. El Reino Unido continuará siendo un amigo, aliado y socio comercial cercano a sus vecinos europeos”, indicó un vocero del Foreign Office.

Quien alertó sobre ese peligro fue Lord Hannay, ex representante británico en Naciones Unidas y Bruselas. Invitado al panel de discusión titulado “La influencia del Reino Unido en la ONU”, recordó que miembros de la UE se abstuvieron en junio pasado en una votación que condenó el control británico del archipiélago de Chagos, en el océano Indico. “Podríamos experimentar el mismo fenómeno cuando las Falklands (sic) se presenten ante las Naciones Unidas en algún momento en el futuro”, aseveró. “La solidaridad europea está en juego y pienso que la perderemos”, agregó el ex funcionario.

La preocupación del establishment británico creció este año cuando la Asamblea General de la ONU decidió remitir a la Corte Internacional de Justicia el reclamo de la Isla de Mauricio sobre el estatus legal de Chagos, cuyos habitantes fueron expulsados por el Reino Unido entre 1965 y 1973. Actualmente, las islas forman parte de lo que Londres llama Territorios Británicos del Océano Indico. La más grande de ellas, Diego García, alberga una base militar de Estados Unidos. Argentina fue uno de los 94 países que votaron a favor del planteo de Mauricio. Lo novedoso, no obstante, fueron las 65 abstenciones, entre las que se destacaron España, Alemania, Francia, Bélgica, Italia y Holanda.

El segundo revés diplomático sucedió cuando Londres se quedó por primera vez en la historia sin un juez en la Corte Internacional de Justicia. “Fue una derrota prominente”, opinó John Sawyers, quien también fue embajador en Naciones Unidas y jefe del MI6 y disertó esta semana junto a Hannay en el Parlamento.

Fuentes diplomáticas argentinas indicaron que “no habrá ninguna votación en el futuro cercano sobre Malvinas”, pero que el Comité de Descolonización se reunirá nuevamente a mediados de 2018. “No creo que el no respaldo de los países de la UE haga cambiar la posición británica en relación con Malvinas”, explicó el ex canciller Rafael Bielsa. Si bien los países votan individualmente en el Palacio de Cristal y no como un bloque monolítico, coordinan habitualmente posturas comunes en diversas áreas, como la lucha contra el cambio climático y la elaboración de políticas de desarrollo. “El tema descolonización está excluido de las reuniones de coordinación”, confió una alta fuente diplomática europea con oficina en la ONU. “Los ingleses están preocupados porque su posición se debilitará mucho, pero aunque dejen la UE seguirán siendo nuestro socio en la OTAN. Eso tiene su peso”, agregó.

Ezequiel González Ocantos, profesor en la Universidad de Oxford, considera que el Brexit es un nuevo paso en el declive del Reino Unido como potencia internacional: “No sé si esto llevará a la UE a no apoyarlo en el tema Malvinas, pero sin dudas ese apoyo deberá ahora ser negociado y no dado por sentado”.

La advertencia de Hannay desnuda la preocupación del establishment británico sobre la pérdida de influencia de su país en la escena global y su incidencia en la disputa por las Malvinas.

Ese temor es compartido por los isleños. Teslyn Barkman, representante de la Asamblea Legislativa de las islas, se reunió en noviembre con May. “Discutimos la salida del Reino Unido de la UE. Reafirmé el compromiso del gobierno que encabezo de asegurar un acuerdo con la UE, que sea lo correcto para la totalidad del Reino Unido y los territorios de ultramar”, reveló la premier. Las Malvinas fueron incluidas por Londres en un anexo del tratado europeo de Lisboa, definiéndolas como “territorios de ultramar” alcanzados por disposiciones comunitarias. Tras el Brexit, los británicos temen perder la solidaridad en los foros internacionales de sus 27 ex socios.

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