Facundo Elías es un fueguino que representa un ejemplo de tesón e ideas claras que se destaca en el viejo continente. Estudió, trabajó, le puso el hombro a la vida y hoy es un elemento importante dentro del sector de diseño de la factoría Lamborghini, donde diseñó el concept car eléctrico "Terzo Millennio".


Tierra del Fuego está lejos de todo, pero eso no quita que se pueda llegar a mucho y ese ejemplo está reflejado de lleno en Facundo Elías, un ushuaiense que la remó siempre y supo sobrellevar las adversidades para estar por estos días haciendo lo que más le gusta: diseñar. Y nada menos que en la estructura italiana Lamborghini.

Facundo estudió toda su vida en Ushuaia, desde jardín de infantes hasta terminar la secundaria. Finalizada esa etapa allá por 2009, emigró a Buenos Aires a iniciar una carrera universitaria, siempre le gustó el automovilismo, con lo cual apuntó directamente a la carrera de Diseño Automotriz, pero finalmente la elección pasó por el de Diseño Industrial, esta es mucho más amplia y más completa por lo cual fue el norte en la vocación del ushuaiense.

Con gran esfuerzo finalizaba los estudios presentando su tesis basada en un karting totalmente revolucionario que dejó admirados a muchos especialistas y corredores de distintas categorías.

Mechado en el lapso de estudio, lo llamaron para ser docente de morfología (disciplina que estudia la generación y las propiedades de la forma), materia que enseñó a lo largo de dos años para afrontar costos de universidad, libros, transporte y los insumos de para su Tesis.

Por estos días, ya afianzado en Italia, Facundo logró concretar su mayor sueño: diseñar un auto y nada más que un Lamborghini eléctrico.

Su partida a Europa

Facundo había terminado la Universidad en Buenos aires, donde estudió Diseño Industrial. Siempre tuvo la idea que quería hacer autos y en Argentina era una cosa prácticamente imposible de realizar. Por eso tomó la decisión de apostar por el sueño. En el 2011 se fue para Torino, al norte de Italia, y aplicó para un Máster en Diseño de Autos que le ofrecía ya una pasantía en el ambiente de los autos.

Su primera experiencia laboral en Italia

Mientras estudiaba, encontró trabajo de camarero en un restaurante argentino, llamado “Volver”, súper pintoresco ambientado como la Boca. Eso estaba bien para él, ya que le permitía ir a la Facultad, dibujar todo el día y a la noche dedicarse a eso.

Luego, cuando terminó el Máster, tuvo la suerte de conseguir una pasantía de medio año en “Pininfarina”. Era un sueño para él, ya que es una casa histórica (una “carrozzeria”, como la llaman en Italia), que ha diseñado la gran mayoría de las Ferraris hasta hace unos años atrás.

Su ingreso a Lamborghini

Estaba terminando su pasantía en Pininfarina, cuando un amigo Argentino que había conocido en la UBA lo contactó para decirle que estaban buscando un Diseñador en “Lambo”, y le preguntó si estaba interesado. Imagínate su reacción: estaba como un nene en navidad de la alegría que tenía, entonces le envió su CV y su portfolio (dibujos y proyectos); rápidamente lo aceptaron y a la semana tuvo que dejar todo en Torino e instalarse en Sant’Agata Bolognese, donde está la fábrica.

Su rol dentro de la empresa

Trabaja en el Centro Stile (Centro de Diseño). Empezó como Exterior Designer y ahora lo ascendieron a Senior Exterior Designer. Básicamente se dedica a diseñar la parte externa de los autos y seguir el trabajo de otros Designers, empezando por el dibujo a mano y photoshop, para luego, con la ayuda de un modelador 3D realizarlo en computadora para poder fresarlo y verlo 1:1, a escala real.

Sus primeros proyectos en Lambo

Cuando empezó, ya estaban trabajando en la “Veneno concept”, prácticamente terminada para presentar en Ginebra. Solo le tocó diseñar algunas partes del interno. Su primer trabajo serio fue hacer el externo de la Veneno Roaster, una versión extrema de la Cupé, rollbars en carbono con un esnorquel central que se funde en la aleta central, tipo autos de le Mans.

Al ser un estudio chiquito, más o menos unas 10 personas, contando gente que hace internos, color & trim y modeladores, tenían que hacer lo que hacía falta para concretar los proyectos. Diseñó el interno del concept car Asterion, trabajó en el diseño del externo del URUS, (el nuevo SUV superdeportivo que presentaron estos días), en el externo de la Aventador “S” y tuvo la posibilidad de realizar su primer auto completo “su hijo” con la “Terzo Millennio”, el Concept Car que presentaron en Boston los primeros días de noviembre.

Cómo se gestó el Terzo Millenio

Un día su jefe le cuenta una idea que tenía, una visión de lo que podría ser un Hyper Car eléctrico de Lamborghini, y le pregunta si estaba interesado en seguir el proyecto, sin promesas a que llegue a algo. Sin dudarlo, le dijo que sí y se puso a trabajar en paralelo a lo que estaba haciendo para llevar adelante el modelo, que en código Facundo llamó EVA01. Así fue como cuando tenía los diseños hechos y el modelo realizado en 3D, se lo mostró a su jefe y quedó enamorado, ahí mismo lo mandaron a fresar y en un mes ya tenían el auto en el Centro Stile para ver cómo lucia.

No era el momento para desarrollar el proyecto y tuvieron que dejarlo en el freezer por un año. En Junio-Julio pasado, surgió la colaboración con el MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) y tenían que tener el auto terminado y listo en Boston a fines de octubre. Enseguida armó un Team de 4 personas: un modelador, un designer para los detalles, un designer para los internos y él que se encargaba de coordinar y diseñar los externos.

Luego de vivir un mes fuera de casa para construir el Concept y mucho esfuerzo, el auto fue todo un éxito. Lograron diseñar un vehículo súper extremo, respetando el ADN Lamborghini, con un habitáculo similar a un auto de Le Mans, con 4 motores eléctricos, uno por cada rueda y un pack de baterías modular distribuido en la carrocería, ya que este sería el primer vehículo en el que la energía se almacena en la piel del mismo, en los “paneles” y no en las típicas baterías “ladrillo” en el piso del auto.

Su pareja fueguina de toda la vida

Con  su pareja Belén se conocieron en el 97′, jugando en el barrio los Calafates de pequeños. Cuando terminaron la secundaria se enamoraron y desde entonces están juntos compartiendo aventuras. Una de ellas fue hace 5 años, que se casaron por Civil en Torino (Italia), pero prometen casarse por iglesia en Ushuaia.

El sacrificio dio sus frutos

Sin dudas que sí los dio. Siempre tuvo la convicción y estuvo seguro de lo que tenía que hacer para cumplir su sueño. Por eso, la parte del sacrificio la vivía de una manera particular, ya que le costó irse de Argentina, dejar la familia y amigos, las costumbres, ir a otro continente prácticamente sin nada. Él quería ser fiel a lo que siempre se dijo: “no quiero vivir arrepintiéndome por no haber probado al menos”. Siempre supo que se la tenía que jugar porque, al final, con trabajo duro y fortuna las cosas se dieron. Por eso le gusta hablar con los chicos que están en Ushuaia o los que lo contactan por la web, para contarles que no es imposible, que le den para adelante, que “los sueños se cumplen, basta sólo animarse”.

Comentarios