El diputado electo por Cambiemos, Héctor "Tito" Stefani, consideró que el proyecto de reforma tarifaria anunciado por el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne “está pensando para beneficiar a 40 millones de argentinos, no para perjudicar a 200 mil o 250 mil fueguinos". Y consideró que “tenemos que aprovechar esta oportunidad para cambiar algunas cosas”.


Stefani aseguró que el proyecto de Dujovne está abierto al “disenso y la discusión para mejorar”, entendiendo que “está pensando para beneficiar a 40 millones de argentinos y no para perjudicar a 200 mil o 250 mil fueguinos”.

“Hay que presentar una propuesta para que no nos termine perjudicando a nosotros”, opinó, considerando que “el espíritu de lo que está escrito en el proyecto es eliminar un impuesto a un bien suntuario, que es una cuestión distorsiva dentro de la economía”.

Para el diputado electo, la Provincia está frente a “una gran oportunidad y tenemos que aprovecharla para cambiar algunas cosas”.

En tal sentido, puntualizó la necesidad de “convertir la matriz productiva en otras cuestiones”.

Citándose como ejemplo, Stefani dijo que “en la vida me gusta ser protagonista, no víctima; no le echo la culpa a nadie de lo que me pasa. Busco qué cosas puedo hacer diferentes cuando me equivoqué y qué cosas puedo modificar para que me vaya mejor en el futuro. Es un ejercicio que en Tierra del Fuego nos debemos”.

“Estábamos sentados un montón de actores en la reunión convocada por la Gobernadora, a la cual asistí con mucho gusto para empoderarla, y estaban ausentes los empresarios. Mi trabajo es en pos de los trabajadores que son los rehenes de este sistema, sobre todo de la ley en lo que se refiere al subrégimen industrial”, dijo.

Y remarcó: “La verdad es que hubo un puñado de empresarios, diez o doce, no más, que se llevaron fortuna de esta isla y no le dejaron nada. Me parece que la oportunidad es esa”.

“Necesitamos empresarios porque son los que generan trabajo y el marco para establecer las condiciones para establecer cuáles son las condiciones con las que se mueve el empresario, lo establece el Estado. Si los empresarios ganan fortuna y hacen cualquiera, es responsabilidad del Estado, no de los empresarios”, afirmó.

El diputado de Cambiemos aseguró que “para pensar que nuestro desarrollo va a ser industrial hay que sostener la capacidad instalada, tenemos que ganar en competitividad, y en eso, los empresarios tienen mucho que ver, pero el Estado también. Uno de los costos más grandes que tenemos es el flete”, detalló.

Insistió en la importancia de la “reconversión” para que en “en un plazo razonable de diez, quince años, logremos la bendita competitividad y no tengamos que depender tanto de que nos subsidien, de que nos esperen, de que nos apoyen. Porque entre esa incapacidad que tiene el Estado para establecer ese marco donde se deben mover los empresarios, en el medio están los trabajadores de rehenes y pasan un montón de cosas con las cuales no estoy de acuerdo”.

Se mostró optimista en cuanto a que “este tema del impuesto interno se va a solucionar. Los empresarios van a pagar menos cargas, y esas cargas van a tener un índice de incremento paulatino y también lo va a tener el impuesto. Esto se va a resolver, pero lo que no nos puede pasar es que aparece la crisis, tenemos la oportunidad, la resolvimos así nomás y nos dormimos hasta la próxima crisis. Estamos en crisis hace diez años”.

Por otra parte, se mostró “respetuoso” de todas las opiniones que se han escuchado hasta el momento. No obstante, reconoció que “este impuesto interno en el 2009 no existía y nosotros teníamos 9 mil empleados, teníamos la industria y teníamos la ley. Los escucho hablar a todos los que integran el arco político de diferentes colores y realmente escucho disparates. El punto está en que no somos competitivos y tenemos que mejorar mucho de nuestra competitividad. Hemos jugado a Antón Pirulero para que otros nos resuelvan los problemas”.

“Este año incorporamos 1.700 operarios a la industria y tenemos nivel de crecimiento y está todo bárbaro -destacó-. Pero no era lo que pasaba doce meses atrás. No se podía tocar un valor. Hoy bajamos el 35 por ciento del valor de los productos. Un celular importado en Buenos Aires paga 73 por ciento de impuesto; si nosotros no podemos competir con eso, no pagando aranceles a la importación, no teniendo IVA, no teniendo Ganancias, cobrando el IVA una vez que facturamos al continente, dediquémonos a otra cosa. Ahí tenemos un problema”.

En cuanto a la situación global, recordó que junto a Brasil “somos el 1 por ciento de la industria electrónica en el mundo. El sesenta y pico por ciento en Asia, el 17 por ciento en EE.UU. el 13 por ciento en Europa. En todo el mundo está Samsung instalado, Sony, HP, acá hay diez argentinos que están instalados, que fabrican todas esas marcas. Y son los mismos que mañana si cierran esta industria, importan”.

“Si queremos defender los puestos de trabajo -remarcó-, tenemos que trabajar en mejorar la competitividad, en establecer marcos, para que los empresarios ganen plata, pero para que nos dejen un capital social, para que nos dejen a TDF el desarrollo que necesitamos”.

Adelantó que desde su espacio, “lo que vamos a decir es que queremos sostener la capacidad instalada, que no queremos perder puestos de trabajo, que queremos parecernos a Manaos en todo sentido, queremos estas empresas les presten servicios a otras empresas menores, queremos mejorar el nivel de capacitación de nuestros operarios. Es lo que le propongo al Gobierno nacional, sobre un espacio que pretende ser federal de política”.

Insistiendo en su punto de vista, subrayó que el diagnóstico “es que esta es una medida que no está pensada para perjudicar a los fueguinos sino para eliminar elementos distorsivos de la economía. Nos va a perjudicar o nos va hacer volver al estadío que teníamos en el 2009. Entonces, quizás eso se pueda modificar gradualmente o eliminar, como va a pasar con el vino en algunas provincias del norte y como va a terminar pasando según mi visión en los electrónicos en TDF”.

“Este documento provoca esto -indicó-, que vaya cada una de las provincias que se vio afectada con sus dirigentes a Buenos Aires a plantearlo. No es que este proyecto entró al Congreso para que sea debatido. Lo que se está tratando es que ingrese ya con las correcciones que no nos perjudiquen”.

Por último, enfatizó en la “necesidad de hacernos más competitivos tiene que ser gradual, paulatina, tiene que establecerse metas anuales sobre las cuales avanzar y tiene que hacerse en un entendimiento conjunto entre el Estado y los empresarios”.

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