Luego de que billonario sudafricano Elon Musk se convirtiera en el nuevo y único dueño de la plataforma, crecen las preguntas en torno a la libertad en la aplicación. 


Twitter, la famosa plataforma destacada por ser un espacio donde la ironía y las expresiones de odio son moneda corriente, tendrá una nueva dirección.

Esto se da en el marco del inminente desembarco de su nuevo dueño, Elon Musk. Se trata de un autorproclamado “enemigo de la moderación de contenidos” y defensor a ultranza del “libre discurso”.

La compra

En las últimas horas, Musk puso 44 mil millones de dólares sobre la mesa para comprar Twitter. Se trata de la red social a la que se unió en 2009 y lleva acumulando más de 85 millones de seguidores.

Algoritmos de código abierto, humanos identificados y un escenario sin bots de spam son algunos de los cambios que anticipó. Su idea es  “garantizar la libertad de expresión” a rajatabla, a la que denominó como “la base de una democracia que funcione”.

“Espero que hasta mis peores críticos permanezcan en Twitter, porque eso es lo que significa la libertad de expresión”, aseguró en la previa a que se anunciara la adquisición.

Un informe de Amnistía Internacional alertó que periodistas y actrices, activistas y defensoras de derechos humanos y personas LGTBI+, ven a “Twitter como un espacio que habilita la violencia de género en la conversación”.

“Hasta la fecha, nuestras reglas contra las conductas de odio prohíben la utilización de lenguaje que deshumaniza a otros por su religión, casta, edad, discapacidad, enfermedad, raza, etnia o lugar de origen”, detalla la plataforma. También “prohíbe el lenguaje que deshumanice a personas por motivos de género, identidad de género u orientación sexual”.

Si bien faltan aproximadamente seis meses para que el acuerdo de la compra por parte del dueño de Tesla se oficialice, ¿se puede empezar a pensar cómo será el enfoque de Musk frente a los discursos de odio, en el contexto de la libertad de expresión que busca garantizar?

El nuevo dueño

El hombre más rico del mundo tendrá en sus manos una red social poderosa, que aún con 217 millones de usuarios activos diarios monetizables (mDAU) . Es el cuarto sitio más visitado del mundo. Una plataforma que marca agenda al ser usada en su mayoría por periodistas, políticos y artistas influyentes.

Musk es cabeza de Tesla, SpaceX, the Boring Company y Neuralink, y ahora suma entre sus compañías a Twitter. El excéntrico millonario busca posicionar como un terreno de “libertad de expresión absoluta”.

 

Fuente: Télam

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