En el acto por el Bicentenario de la Independencia en Ushuaia, Vuoto criticó: “el Estado provincial y el municipal tienen que ser uno solo". Crece la tensión entre Melella y Bertone por la obra de la Nueva Planta Potabilizadora de Río Grande.


0907 Grieta entre Bertone y los intendentes Vuoto y Melella

La tensión entre la gobernadora de Tierra del Fuego, Rosana Bertone, y los intendentes Walter Vuoto, de Ushuaia, y Gustavo Melella, de Río Grande, va en notable aumento. Cada uno de los mandatarios tienen sus propios motivos -algunos que vienen del 2015- para mostrar su descontento con la gobernadora y viceversa, y prácticamente ya no lo ocultan en público.

Ayer, durante el acto oficial por los 200 años de la Declaración de la Independencia realizado en el gimnasio de la Base Naval, Vuoto criticó entre líneas la relación gélida que lleva adelante la intendencia y la gobernación.  “El Estado provincial y el municipal tienen que ser uno solo para poder dar respuestas a las demandas del conjunto de la sociedad”, dijo el intendente ante la mirada estoica de Bertone.

Lo cierto es que la gobernadora no le perdona a Vuoto haberse presentado en las carpas que estaban apostadas frente a la Casa de Gobierno durante el mes de marzo para solidarizarse con los empleados estatales que estaban de paro y decirles que los iba a eximir de los ítems que habían firmado en la Ley 1068 que se creó en la Legislatura Provincial. En el círculo íntimo de Bertone afirman que para ella fue una traición.

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Vuoto necesita de la provincia que es quien maneja la caja principal de la coparticipación. “La independencia económica la tenemos que batallar día a día ya que para poder tener soberanía política debemos lograr la soberanía económica; ése debe ser el pilar fundamental de una democracia sana que debe seguir fortaleciéndose”, dijo el intendente e invocó al diálogo: «debemos lograr la comunión después de los meses complicados que atravesamos”. Sobre el final de su discurso, con cintura política, aseguró: “Nosotros estamos dispuestos a admitir errores, pero sobre todas las cosas debemos estar juntos porque de por medio está la gente que nos eligió para que solucionemos sus problemas”.

El conflicto entre Melella y Bertone se agudizó por la obra de la Nueva Planta Potabilizadora de Río Grande construída en un 60 % y que por falta de fondos estaba totalmente parada. Esta semana, Bertone se hizo presente en la planta para notificar que los trabajos se van a reanudar con dinero de la gobernación. Esta actitud cayó muy mal en el intendente y su círculo íntimo.

Pero la puja política entre ambos nació ahora. Bertone tenía una alianza con Melella de la que el intendente se encargó de finalizar en un abrir y cerrar de ojos. El acuerdo duró menos del tiempo que llevan en sus cargos. Y también hay resquemores entre Melella y Bertone por viejas sesiones parlamentarias del 2015 en la que no hubo acuerdos de proyectos presentados por representantes del riñón del intendente de Río Grande. El conflicto es más profundo pero toma mayor visibilidad por el rédito político que deja la construcción de la Planta Potabilizadora. Los tres funcionarios, firmes en sus posturas, arman sus tácticas y estrategias de guerra política.

 

 

 

 

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